En la última curva antes de encarar la recta para comenzar la segunda vuelta de la carrera, Verstappen perdió el control de su coche y se estampó contras las vallas protectoras. Había llovido mucho antes de la salida y cuando se dio ésta aún había algunas zonas húmedas en el asfalto. Por ahí pasó Max y se estrelló.
La carrera se paró y estuvo interrumpida unos 20 minutos para limpiar los restos de su coche. Por fortuna el piloto de Red Bull se encontraba bien, como dijo por radio.
Más allá de eso, su accidente supuso una enorme decepción para sus miles de incondicionales que volvieron a llenar por última vez las gradas de Zandvoort.
