Centro de datos Virtus Bolonia-Baskonia
Ninguno de los dos equipos se jugaba más que el honor en este duelo de la zona baja. La Virtus, 17ª clasificada, recibía a un Baskonia que llegaba como colista de la Euroliga, en un enfrentamiento sin impacto clasificatorio pero con mucho en juego a nivel competitivo y de sensaciones.
Los vascos aterrizaban en Bolonia en un gran momento, encadenando cinco victorias consecutivas, tres de ellas en competición continental, lo que evidenciaba una clara mejoría en su juego. Todo lo contrario que su rival: el conjunto de Emilia-Romaña acumulaba siete derrotas seguidas, inmerso en una dinámica muy negativa y con la moral tocada.
Dominio sin cierre
Y el guion no tardó en confirmarse. El técnico italiano del Baskonia leyó a la perfección el planteamiento de Jakovljevic y desarmó a los locales desde el inicio. Un contundente 2-15 marcó el arranque del partido y dejó muy tocada a la Virtus, incapaz de frenar el ritmo y la eficacia ofensiva de los vitorianos.
Aun así, los locales reaccionaron tímidamente en el tramo final del primer cuarto. Aprovechando cierta relajación baskonista, lograron recortar distancias y cerrar el periodo con una desventaja más manejable, reduciendo el golpe inicial a siete puntos.
El segundo cuarto mostró una cara distinta del encuentro. El Baskonia bajó revoluciones y permitió crecer a su rival. Un parcial de 9-2 devolvió a la Virtus al partido, llegando incluso a ponerse por delante durante algunos minutos gracias a su mejora defensiva y a un mayor acierto en ataque.
Sin embargo, cuando el choque amenazaba con escaparse, el conjunto vitoriano reaccionó con madurez. Ajustó en defensa, volvió a encontrar ritmo en ataque y cerró la primera mitad con un parcial de 2-9 que le devolvía el control y cierto margen en el marcador. Eso sí, el aviso estaba dado: la Virtus había mostrado sus armas y no iba a rendirse con facilidad.
Susto post-descanso y ampliación de racha
La ventaja visitante se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. El partido cambió por completo de inercia y comenzó a favorecer a los locales, que igualaron el marcador (50-50) tras un contundente parcial de 11-2 que rompía la dinámica baskonista.
Durante varios minutos, el Baskonia se vio superado, sin fluidez en ataque y atascado ante la intensidad rival. Sin embargo, logró reaccionar a tiempo.
A partir de ahí, el protagonismo dejó de recaer exclusivamente en Omoruyi y Cabarrot, y otros jugadores dieron un paso al frente para repartir responsabilidades. Con una mejor circulación de balón y mayor solidez defensiva, el equipo que vestía de blanco recuperó el control y volvió a abrir brecha en el marcador.
El Baskonia cerró el tercer cuarto con un +4 que le permitía afrontar el último periodo con ventaja, una renta que amplió rápidamente hasta el +9 gracias a un arranque sólido y efectivo.
Con ese margen, los de Galbiati jugaron con mayor seguridad y no se dejaron sorprender de nuevo. Supieron gestionar los tiempos del partido, manteniendo siempre una distancia superior a los cinco puntos y neutralizando cualquier intento de reacción de la Virtus. Finalmente, el conjunto italiano acabó bajando los brazos, mientras que el Baskonia prolongaba su buena dinámica y confirmaba su momento al alza.

Los MVP
22 puntos de Omoruyi (24 de valoración) y 19 de Cabarrot, fueron suficientes para coronarles como mejores jugadores del cuadro visitante.
Niang, con un 23 de valoración y un 9+9, fue el mejor del cuadro local. Alston Jr fue el mejor anotador con 19 tantos.
