Centro de datos del Barcelona-Partizán
El Palau vivió una noche de reencuentros. Peñarroya, antiguo técnico azulgrana, regresaba a la que fue su casa hace apenas unos meses, mientras que el Partizán era el último club en el que había militado Kevin Punter, que recibió el premio al mejor jugador de diciembre. Jabari Parker, que también defendió la camiseta del Barça, volvía igualmente a la Ciudad Condal.
Ante el Maccabi, el Barça confirmó su buen momento de forma tras el triunfo en el Clásico frente al Real Madrid y llegaba a la cita con tres victorias consecutivas.
Los visitantes aterrizaban en España como colistas de la Euroliga y después de encadenar cinco derrotas seguidas en la máxima competición continental.
Una siesta controlada
Contra todo pronóstico, los serbios arrancaron el encuentro con una zancada más poderosa. Peñarroya descifró a la perfección la ofensiva rival y cada posesión suponía un quebradero de cabeza para los directores de juego barcelonistas.
Los bajos porcentajes de acierto tampoco ayudaron. El Barça se quedó en 13 puntos tras el primer cuarto, siete menos que el conjunto de Belgrado, un botín escaso para los visitantes teniendo en cuenta el contexto.
En la segunda manga se volvió a la normalidad. El Barça volvió a aliarse con la canasta y lo plasmó en el marcador con un rápido 7-0 que igualó la contienda.
Tras ese primer susto, el Partizán reaccionó y siguió el ritmo del conjunto azulgrana, que parecía haber despertado. Sin embargo, un 10-0 para cerrar la primera parte dejó a los de Xavi Pascual con una sonrisa en el rostro: 41-35.
Bruno Fernando, quizá motivado por su pasado merengue, firmó un 8+6 y 13 de valoración. Los mismos números que Shengelia, acostumbrado a rescatar al Barça de inicios convulsos: el georgiano alcanzó los dobles dígitos al anotar siete puntos en el segundo cuarto.
Tras la siesta, una sardana
La vuelta al parquet continuó la dinámica vista antes del descanso. El Barça salió con ganas de sentenciar el partido, mientras que el conjunto balcánico se mostró totalmente grogui.
Un 12-5 en el arranque estableció la mayor diferencia hasta ese momento: +13 para los locales.
Peñarroya y los suyos dieron señales de vida en el tramo final del tercer cuarto. Xavi Pascual rotó mucho a sus jugadores, y aunque el partido parecía encarrilado, todavía no llevaba un sello definitivo.
Pero esa sensación se disipó rápidamente. El Partizán , que estuvo muy plano durante todo el encuentro, no consiguió ni siquiera inquietar a los locales y, a falta de cinco minutos, la toalla parecía estar por los suelos.
El Barça aprovechó los últimos minutos para disfrutar ante su gente utilizando a los últimos de la Euroliga como saco de boxeo.
El cuadro local mantuvo la buena racha amenazando al Hapoel e igualando al Valencia Basket y al Mónaco. Los visitantes acumulan su sexta derrota por más de 13 puntos de diferencia.
Los MVPs
Willy rozó el doble doble y se consagró como el mejor del encuentro. Alcanzó el 22 de valoración gracias a su 16+8. Vesely firmó 14 en su cuenta particular.
Duane Washington fue el mejor de los visitantes gracias a su 20+5. Bruno Fernando hizo una gran primera mitad, pero se quedó demasiado corto en la segunda (9+7).
