Centro de datos del Virtus Bolonia-Barça
Con la decepción de la tempranera derrota en la Copa del Rey ante el sorprendente campeón, el Barça visitaba al 15º clasificado de la Euroliga. Una oportunidad inmejorable para dejar atrás el batacazo en el Palau frente a un París peor clasificado que los italianos.
El Barça, con la vista puesta en el Real Madrid, cuarto en la tabla, se veía las caras con un equipo que llegaba tras caer tanto en la liga italiana como en competición europea.
Ambos conjuntos homenajearon al 'Toko' Shengelia:
Al Barça le falta la "Virtus" de aguantar
Kevin Punter grabó su nombre en los primeros minutos del partido. La cancha de Emilia-Romaña fue testigo de la exhibición del estadounidense, que asumió galones desde el salto inicial. Sus 12 puntos marcaron el ritmo ofensivo y fueron la mejor noticia para un Barça que se marchó al final del primer cuarto con ocho de ventaja en el marcador, dominando desde el perímetro y con buena circulación de balón.
Eso sí, durante ese tramo los locales no se dejaron ir y se mantuvieron siempre al acecho, sin permitir que la brecha se ampliara peligrosamente. Carsen Edwards también se apuntó a la fiesta anotadora con 12 puntos en apenas 10 minutos, aunque su equipo no terminó de acompañarle con la misma fluidez ni en ataque ni en defensa.
La reacción llegó tras la primera charla de Dusko Ivanovic. El +8 se esfumó en cuestión de minutos y el partido volvió a igualarse. Los azulgranas perdieron ritmo, dejaron de atacar con la misma continuidad y el ligero descenso en el acierto en los tiros de campo contrastó con el excelente 66,67 % de acierto de la Virtus, que castigó cada desajuste y encontró soluciones tanto en transición como en estático.
Xavi Pascual y los suyos mantuvieron el pulso hasta el empate a 41, pero un parcial final de 10-2 antes del descanso dio la vuelta al marcador y permitió a los boloñeses marcharse a vestuarios con su mayor ventaja hasta ese momento, dejando al Barça con la sensación de haber dejado escapar el control del encuentro.
El Barça sigue en caída libre
El paso por los vestuarios no recompuso a los visitantes, que necesitaban pausa y claridad para detectar los puntos débiles de su rival y corregir las carencias exhibidas en el segundo cuarto. Sin embargo, el plan se diluyó pronto entre pérdidas evitables, tiros precipitados y una preocupante falta de contundencia atrás.
Un mal arranque del Barça disparó la diferencia hasta los dobles dígitos. Los de la Ciudad Condal lograron contener el golpe y maquillar ligeramente el marcador, más por orgullo que por verdadero control del juego, pero nunca terminaron de recuperar sensaciones ni continuidad ofensiva.
O eso parecía. Otro parcial demoledor en el ocaso del tercer cuarto volvió a dejar tiritando a un Barça superado en intensidad y acierto, cada vez más dependiente de acciones individuales y empezando a necesitar algo más que ajustes tácticos para cambiar el rumbo del encuentro.
El 8-3 que firmaron los locales elevó la renta hasta el +11 antes del inicio del último periodo, una losa pesada para un conjunto azulgrana que ya jugaba a contrarreloj y con el margen de error reducido al mínimo.
Satoransky arrojó algo de luz en forma de triple, pero Saliou Niang irrumpió en el Segafredo Arena como una sombra alargada sobre las aspiraciones culés. Sus siete puntos en apenas dos minutos enfriaron cualquier atisbo de remontada y devolvieron el control emocional a los italianos.
Entonces reapareció el mejor jugador del Barça, que, con ayuda de Shengelia , propició un parcial de 0-10 que apretó el partido cuando restaban 1:28 para el final. El encuentro entró en territorio de máxima tensión.
Laprovittola puso, después de mucho tiempo, por delante a los catalanes con una acción de talento y sangre fría, aunque la Virtus reaccionó de inmediato tras la canasta del argentino, demostrando que no estaba dispuesta a ceder su fortín.
El guion terminó regresando al punto de partida: el conjunto italiano, de la mano de Carsen Edwards, volvió a abrir brecha y se colocó cinco puntos arriba con solo 10 segundos por disputarse, sentenciando prácticamente el duelo y dejando al Barça sin margen para obrar el milagro.
Los MVP
Edwards sostuvo a los suyos en todo momento gracias a sus 22 puntos. Smaiglagic, con 19, consiguió sumar un 21 de valoración.
Punter, que completó un partidazo, firmó un 27+4 y 26 de valoración. Laprovittola sumó un 14+12 siendo el principal apoyo del estadounidense.
