Centro de estadísticas del Barcelona-Real Madrid
Un Clásico nunca puede tener favoritos. Da igual cómo lleguen porque en cuanto el balón se lanza al aire, todo puede pasar. Y lo que ocurrió fue que el Real Madrid se cobró una 'vendetta' que tenía guardada desde que el 4 de enero los de Xavi Pascual les ganaran en su casa después de muchos duelos directos perdidos por los culés. Ya lo hicieron los de Scariolo dos semanas después de aquella afrenta, con un triunfo en la Euroliga (80-61), pero ésta ha sido un golpe en el mentón anímico de su máximo rival, en su casa, con su gente, y de la manera en la que se ha producido.
Después de un comienzo igualado, con un primer cuarto sellado con un 19-19, en el segundo el Madrid desató una tormenta perfecta justo antes del descanso con la que destrozó por completo a los catalanes. El 15-36 lo dice todo. El 8/9 desde el perímetro, también. Brutal. Demoledor. Espectacular. Humillante, también, para los azulgrana.
Ahí ya no es que se acabara el encuentro. Pero a casi. Porque no habría opción a la remontada a no ser que los merengues se relajasen en exceso. Si no, ya todo el pescado estaba vendido. Y en efecto, así fue. 20-20 en el parcial del tercer cuarto, con un +24 por momentos. Y 23-24 en los 10 últimos minutos para cerrar el encuentro con 19 de ventaja.
El Madrid, más líder, mucho más, al vencer a su eterno rival, al que le ha propinado un severo correctivo en ataque y en defensa.

Los MVP
Clyburn, con 14 puntos y 16 de valoración, fue el más completo del Barça, que tuvo a Vesely, con 16 puntos, como máximo anotador. En el bando ganador, Campazzo sumó 20 de valoración tras sus 15 puntos y cinco asistencias. Pero fue un triunfo coral con ocho jugadores por encima de la decena de créditos.
