El ala-pívot, hasta este verano jugador del Real Madrid y que aparcó su debut con la selección española para iniciar su aventura americana, firmó con los Hawks un contrato two-way, el que le permitía jugar en la NBA un máximo de partidos y, mientras tanto, formar parte del equipo vinculado en la Liga de Desarrollo.
Las cosas, sin embargo, no han ido nada bien para N'Diaye. En verano no convenció a los de Atlanta para tener alguna oportunidad en el primer equiop y directamente se marchó a los College Park Skyhawks, de la G-League. Allí, antes de lesionarse el hombro, lo que le va a dejar varios meses fuera de combate, promedió 8.1 puntos, 6.9 rebotes y 1.4 asistencias, si bien en sus tres últimos encuentros firmó otros tantos dobles-dobles, muestra de que su integración iba viento en popa.
Ahora, los Hawks han firmado a RayJ Dennis, un base que no fue drafteado en 2024 y que ha pasado este año de manera testimonial por los Clippers y los Blazzers. Y para hacerle sitio, se han desprendido del hispanosenegalés. Económicamente cobrará lo que tenía estipulado, pero también se queda sin equipo una vez que tenga el alta médica.
