Schrempf, ex de la NBA, elogia su impacto europeo antes del gran evento en Berlín

El exjugador de Portland Trail Blazers, Detlef Schrempf,, junto al mánager de Portland Trail Blazers, Joe Cronin
El exjugador de Portland Trail Blazers, Detlef Schrempf,, junto al mánager de Portland Trail Blazers, Joe CroninImagn Images / ddp USA / Profimedia

En la víspera del primer partido de temporada regular de la NBA en Alemania, el pionero del baloncesto europeo Detlef Schrempf se muestra "orgulloso" del papel que ha desempeñado para convertir la liga en un fenómeno mundial.

"La NBA se ha globalizado", afirmó Schrempf a AFP desde Berlín, donde Memphis Grizzlies y Orlando Magic se enfrentarán este jueves 15 de enero.

Tres veces All-Star de la NBA, Schrempf está considerado el primer gran referente europeo en la liga, popularizando el baloncesto tanto en su Alemania natal como en el resto de Europa.

Cuatro décadas después, los jugadores internacionales —especialmente los europeos— se han consolidado en la élite del baloncesto.

En 2023, Alemania eliminó a Estados Unidos en su camino para proclamarse campeona del mundo FIBA masculina por primera vez.

El premio MVP de la NBA, que se otorga cada año al mejor jugador de la liga, no ha sido ganado por un estadounidense desde la 2018.

Con el francés Victor Wembanyama y el esloveno Luka Doncic uniéndose a los múltiples MVP Nikola Jokic, de Serbia, y al 'Greek Freak' Giannis Antetokounmpo como grandes estrellas de la NBA, la presencia europea ha llegado para quedarse.

"Antes también había talento así, pero no tenían las oportunidades," comentó Schrempf sobre las nuevas superestrellas, añadiendo que algunas instalaciones eran tan precarias que "no querrías que tu hijo jugara allí todos los días".

"Cuando fui elegido en el draft, quizá había dos ojeadores y un entrenador en el Campeonato de Europa antes del draft".

"Hoy en día, cada equipo de la NBA cuenta con varios ojeadores repartidos por todo el mundo buscando talento".

Schrempf 'abrió el camino' para los pívots con talento

Grant Hill, siete veces All-Star y ahora copropietario de los Atlanta Hawks, aseguró que Schrempf "abrió el camino" para los jugadores modernos de la NBA: pívots con habilidad para botar y lanzar.

Seleccionado por los Dallas Mavericks, una franquicia con buen ojo para el talento europeo como Doncic y el alemán y exMVP Dirk Nowitzki, la carrera de Schrempf despegó tras ser traspasado a los Indiana Pacers en 1989.

En 1993 se marchó a los Seattle Supersonics y en 1996 llegó hasta las finales de la NBA, llevando a los Chicago Bulls de Michael Jordan hasta el sexto partido.

"No me gusta comparar épocas, pero eran muy difíciles de batir", reconoció Schrempf.

"Tenían muchos jugadores de gran nivel, sabían perfectamente lo que debían hacer y contaban, probablemente, con el mejor jugador de la historia. Tuvimos nuestras oportunidades, pero no supimos aprovecharlas".

Schrempf, de 2,08 metros y apodado 'Det the Threat', cambió la percepción de que los jugadores europeos eran blandos y contribuyó a transformar el baloncesto en general.

"Eso era lo que todos decían, y yo siempre respondía: 'No lo creo'".

"Siempre he dicho que es mucho más difícil jugar un Europeo, un Mundial o unos Juegos Olímpicos que partidos de la NBA".

"Veían a los jugadores altos tirando en vez de jugar de espaldas al aro. Decían: 'estos no quieren pelearse dentro de la zona'".

"Nunca pensé realmente en cambiar la mentalidad o la percepción sobre cómo son los jugadores europeos".

"Simplemente intentaba jugar al baloncesto".

El desarrollo del baloncesto estadounidense, 'limitado'

Gracias a Schrempf y al también miembro del Salón de la Fama FIBA Nowitzki, los pívots con talento se han convertido en el prototipo del jugador moderno de la NBA.

Schrempf, que reside en Seattle desde que se retiró, se pregunta si su carrera habría alcanzado tales alturas de haber crecido en Estados Unidos.

"Normalmente, los jugadores altos eran más completos (en Europa) porque desde pequeños te enseñaban a botar, pasar, tirar y entender el juego".

"En Estados Unidos, si eras alto, te ponían bajo el aro".

"A mis hijos, cuando eran los más altos del equipo, les decían que se quedaran bajo la canasta... en vez de trabajar su técnica, el tiro, el bote y el pase."

Jokic, tres veces MVP y considerado por muchos el mejor jugador de la NBA, es el mejor ejemplo de ello.

"Con Jokic, el nivel es completamente distinto, lo que aporta al juego es increíble. Un jugador grande capaz de dominar en muchos aspectos. Es impresionante".

A pesar del éxito de los europeos, Schrempf no espera grandes cambios en Estados Unidos, donde la competición está muy limitada en institutos y universidades.

"Suerte con eso: te enfrentas a estructuras muy grandes y lentas que nunca han cambiado".

"Hoy en día, un joven puede aprender mucho mejor en otro sistema, no necesariamente en Estados Unidos. Allí todo está muy restringido".

"En Europa puedes entrenar tres veces al día. Si realmente quieres mejorar, puedes hacerlo".

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