Centro de datos del Arizona-Michigan
El pívot de 2,21 metros rindió a un nivel extraordinario, más que en ningún otro partido de la actual temporada, y tuvo un papel fundamental en el meritorio triunfo de los suyos, que lucharán por el título frente a los UConn Huskies durante la madrugada del lunes al martes (2:30 hora española).
El ex del Casademont Zaragoza llegó a los 26 de anotación y solo falló cinco de los 16 lanzamientos de dos puntos que ejecutó, mientras que se mostró infalible desde el tiro libre -pleno al cuatro-. Siempre importante en la pintura, Aday se quedó al borde del doble-doble, pues capturó un total de nueve rebotes durante los 30 minutos que estuvo sobre el parqué y protagonizó un par de tapones (además de repartir tres asistencias).
No estuvo solo el maño, ya que tanto sus padres como el seleccionador nacional -Chus Mateo- fueron testigos de su buen hacer en un partido que abre las puertas de la final del March Madness a los Wolverines, que cosecharon solo tres derrotas durante la fase regular del campeonato universitario.
Su próximo rival, UConn, ha sumado cinco resultados negativos en la presente temporada, una de ellas ante los propios Wildcats, en noviembre del pasado año (por 67-71). ¿Serán capaces Aday y compañía de aumentar esa cifra a seis? Todo se resolverá en el Lucas Oil Stadium (Indianápolis) a lo largo de 40 minutos.
