Centro de datos del Bosnia Herzegovina-Catar
Lopetegui y los suyos llegaban a la tercera cita de la fase de grupos tras la durísima derrota ante Canadá.
Enfrente, una Bosnia que se estrenó empatando con honores ante una de las anfitrionas también llegaba después de haber caído ante Suiza.
Ambos dependían del otro partido. Un empate les condenaba a jugarse la clasificación como uno de los mejores terceros. Si alguno vencía, podía optar a la segunda plaza, aunque eso era el postre.
El primer plato lo quiso servir Demirovic para Bosnia, pero Abunada no salió despistado y evitó que los que actuaban como locales se adelantaran a las primeras de cambio. Lo mismo intentó Sunjic, pero obtuvo el mismo resultado.
Ese inicio fulgurante se evaporó de inmediato y no hubo grandes ocasiones hasta la pausa de hidratación.
Catar, que no había comparecido sobre el césped, se agarró a las instrucciones del técnico español.
Sin embargo, Alajbegovic aterrizó en el Mundial y frustró de un "bosniazo" las aspiraciones asiáticas.
El extremo izquierdo apareció por el perfil contrario y trató de sorprender con un disparo lejano ante las dificultades para acercarse a la portería rival. Al jugador del Salzburgo le salió un chut preciso e imposible de detener que abrió la lata a 15 minutos para el descanso.
Dzeko, el ave fénix
Catar desapareció y la figura de Dzeko emergió como el ave fénix. Ese majestuoso jugador que parecía consumido por la veteranía encontró el segundo gracias al toque involuntario de Al Brake, que no quiso, pero desvió el centro del nueve y acabó introduciendo el balón en su propia portería para colocar el 2-0.
Pudo sentenciar el delantero del Schalke, pero el mano a mano del que dispuso acabó estrellándose contra la madera.
Una acción que dio vida a un conjunto catarí que reaccionó antes del descanso. Una buena jugada, aliñada con las ayudas de la defensa rival, acabó con Al Haydos rematando a placer y recortando distancias antes del intermedio.
El arreón final aún dio para otra ocasión clarísima. Pedro Miguel, al borde del descanso, gozó de un mano a mano similar al de Dzeko, que terminó de la misma forma. El 2-2 se esfumó tras toparse con el poste y el entretenido primer acto murió ahí.
Barbarez quedó muy descontento con el final del primer tiempo de los suyos. Los dos cambios realizados pese a ir por delante en el marcador reflejaron la frustración del técnico bosnio.

Su movimiento le entregó la posesión del balón a una Catar que seguía expectante los pases de sus rivales.
Las revoluciones volvieron a bajar. El encuentro empezó a parecerse de nuevo a los primeros minutos del partido, antes de volverse loco.
Afif, con un disparo que se estrelló en el lateral de la red, fue el primer aviso de los de Lopetegui en la segunda mitad.
Sin demasiadas ocasiones, los técnicos comenzaron a mover el avispero en busca de volver a agitar el partido.
A pesar de los intentos desde el banquillo y de la iniciativa catarí, Vasilj no tuvo demasiado trabajo, al igual que Abunada, que no intervenía desde el 2-0 de los bosnios.
Mahmic y su carta de presentación
Bajraktarevic aportó algo de aire fresco y obligó al meta rival a estirarse para enviar el balón a córner.
Tras el saque de esquina, Bosnia enlazó la primera jugada elaborada de toda la segunda mitad. Un barullo en el área acabó con el más listo como protagonista.
Mahmic, que está dejando muy buenas sensaciones en lo que va de Mundial, colocó el 3-1 para sentenciar el partido a falta de 10 minutos para el final.
El triunfo, acabó siendo un hecho y colocó a Bosnia con cuatro puntos, tercera y virtualmente clasificada a la siguiente ronda a expensas del resto de partidos por disputarse.
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