El fútbol es un deporte injusto: muchas veces, darlo todo no es sinónimo de éxito. Puede decirlo Eduardo Camavinga (23), quien pese a haber gandado dos Champions League y más títulos con el Real Madrid estuvo en el ojo del huracán durante la temporada pasada. El bajón de rendimiento del francés, junto con su expulsión en el Alianz Arena contra el Bayern le dejaron en una posición incómoda.
Ahora, de la mano de José Mourinho, Eduardo Camavinga ha recuperado un espacio en el Xl del portugués: aunque todavía no es titular indiscutido -Valverde, Tchouaméni y Bernardo Silva alternan la línea de volantes-, es un hombre fijo en el sistema de rotación del portugués.
Mourinho, por ejemplo, envió a Camavinga al campo en el tramo final del Clásico. ¿El resultado?: una galopada del francés acabó en el 1-2 de Kylian Mbappé sobre la bocina.

Esta es la sexta temporada de Camavinga en el Real Madrid. Desde que llegó a Chamartín ha disputado 226 partidos, ha ofrecido seis goles y 10 asistencias. Asimismo, ha ganado 10 títulos: dos Champions, dos Ligas, dos Supercopas de España; dos Supercopas de Europa, un Mundial de Clubes y una Copa Inercontinental.
