El presidente de la Asociación de Fútbol de Catar, Hamad bin Khalifa Al-Thani, escribió en una carta al presidente de la AFC, Sheikh Salman bin Ibrahim Al Khalifa, que ni él ni la QFA habían sido consultados antes de que las tres confederaciones publicaran el lunes una carta abierta que pretendía hablar en nombre de sus miembros.
Infantino, que busca la reelección el próximo año, se ha enfrentado a una rebelión abierta después de que la UEFA, la AFC y la CONCACAF criticaran su gestión y pidieran su dimisión tras su fallido intento de atraer inversión privada a competiciones de la FIFA como el Mundial.
"Primero debe determinarse una postura colectiva; no puede presumirse, y no puede crearse simplemente por declaración", escribió Al-Thani, miembro del Comité Ejecutivo de la AFC y del Consejo de la FIFA, en la carta vista por Reuters.
Pidió a la AFC que explicara qué tipo de consulta se había realizado y en base a qué se consideraba autorizada para hablar en nombre de sus 47 asociaciones miembro.
La AFC declinó hacer comentarios cuando fue contactada por Reuters.
Se profundizan las divisiones
La intervención pone de manifiesto las divisiones dentro de la AFC en un momento crítico en la disputa por el liderazgo de Infantino.
En su carta al presidente de la AFC, Al-Thani afirmó: "ni la QFA, ni yo personalmente... fuimos consultados, ni formal ni informalmente, antes de la publicación del comunicado.
No se dio aviso previo, no se circuló ningún borrador y no se ofreció la oportunidad de comentar o aportar al contenido antes de que se hiciera público en nombre de la AFC y de sus miembros".
El desafío llega después de que seis presidentes de federaciones nacionales árabes de fútbol —incluyendo Catar y Marruecos, coanfitrión del Mundial 2030— respaldaran a Infantino el jueves en medio de la crisis de la FIFA tras la fallida propuesta de inversión privada.
Cuatro de los seis firmantes —Al-Thani, el presidente de la federación egipcia Hany Abo Rida, el marroquí Fouzi Lekjaa y el mauritano Ahmed Yahya— también son miembros del Consejo de la FIFA.
"Valoramos profundamente los esfuerzos continuos del señor Infantino para impulsar el fútbol a nivel global, ampliar las oportunidades en todas las regiones y fortalecer el papel del deporte en unir a personas y comunidades", afirmaron.
Infantino propuso separar los derechos comerciales del Mundial y vender el 20% a inversores privados para recaudar unos 4.200 millones de dólares, antes de dar marcha atrás tras la polémica.
