Hamilton y Ferrari lo bordan en Barcelona en un decepcionante día de Alonso y de Sainz

Hamilton, por delante de Russell y Antonelli
Hamilton, por delante de Russell y AntonelliREUTERS/Nacho Doce

Lewis Hamilton (41), con un Ferrari muy evolucionado, ha vuelto a subir a lo más alto del podio casi dos años después de su última victoria, en Bélgica el 28 de julio de 2024. Con una estrategia de tres paradas, favorecido por el coche de seguridad que apareció con el abandono de Fernando Alonso (44), y con un ritmo endiablado, el inglés destrozó a Russell (28) y a Norris (26) para celebrar su primer triunfo con la escudería italiana. Carlos Sainz (31) sólo pudo ser 13º en un GP de Barcelona-Cataluña con seis retiradas.

Con Fernando Alonso saliendo desde el pit lane y Sainz perdido en la mitad baja de la parrilla, la atención de las decenas de miles de españoles que llenaron Montmeló, y la del resto de seguidores de la F1, estuvo en ver si Hamilton, con el cuchillo entre los dientes –y gomas blandas–, era capaz de reverdecer viejos laureles y superar al poleman, Russell. Pero la salida fue como prácticamente la primera mitad de la carrera. Ni un incidente y casi todos, salvo Hadjar, manteniendo sus posiciones. 

Tuvieron que pasar muchas vueltas para ver algo de emoción. Con Stroll retirando su decepcionante AMR26 por un problema en la caja de cambios, Leclerc se gustó adelantando a Piastri y atacando a Verstappen. Eso es todo lo que ocurrió en las primeras 11 vueltas. En la 12ª ya comenzó el baile de entradas a boxes por la degradación de neumáticos. El primero, Hamilton, por si podía realizar un undercut a Russell. Pero el de Mercedes reaccionó rápido, y tras él, el resto de gallitos dejando todo como estaba, con Antonelli aguardando su oportunidad en tercera posición. 

Poco antes del ecuador de la prueba, prevista para 66 vueltas, Hamilton hizo su segunda parada, dejando clara su estrategia de tres. Mercedes no se inmutó, dejando en pista a Russell y a un Kimi Antonelli que recortó la distancia para comenzar a acosar a su compañero de equipo. Pero el inglés de Ferrari iba volando, recortando más de dos segundos por vuelta y convirtiéndose en líder virtual. En el giro 38 ya fue real el dominio de sir Lewis tras la parada de los dos de arriba, a los que aventajaba en más de 15 segundos. 

Abandono de Alonso

En el último tercio de carrera, vuelta 40, el piloto asturiano se quedó tirado en la grava por un fallo en su batería, haciendo aparecer un coche de seguridad virtual que permitió a Hamilton entrar por última vez en boxes, perder por tanto menos tiempo que en un cambio normal –por la obligada reducción de velocidad de los coches en pista– y salir al asfalto todavía como líder. Si Russell y Antonelli querían ganar en Barcelona, deberían adelantarle en pista. 

Toda la emoción, al final

Hamilton, de subidón, tiró entonces como un poseso abriendo un hueco de más de 10 segundos. El triunfo ya estaba en su bolsillo y en el del Cavallino Rampante. Por detrás, Antonelli, a cinco vueltas del final, se cansó de ser la sombra de su compañero y le adelantó para ser segundo. Pero acabó con una parte del alerón roto y, pocas curvas después, el coche se le paró. ¿Batería, motor? Y casi en el mismo instante, Leclerc perdió la dirección asistida. Dos abandonos seguidos de dos gallitos.

Un coche de seguridad virtual volvió a aparecer en las pantallas, dejando cuando se fue a Hamilton como ganador y recortando 25 puntos la diferencia con el líder del Mundial. Russell y Norris le acompañaron en el podio. Y tras ellos, del cuarto al 10º puesto, Verstappen, Piastri, Hadjar, Gasly, Colapinto, Lawson y Lindblad.

Carlos Sainz, por su parte, finalizó 13º. Checo Pérez, 16º.