"No es muy de Fórmula 1. Se parece más a la Fórmula E (eléctrica, nota del redactor) con esteroides. Pero el reglamento es igual para todos, así que hay que adaptarse", ha bromeado el neerlandés ante la prensa en el circuito de Sakhir, mientras que su Red Bull motorizado por Ford desde este año ha terminado en los últimos puestos de la tabla de tiempos de la jornada.
El Ferrari del monegasco Charles Leclerc ha completado 139 vueltas, marcando su mejor tiempo en un minuto 34 segundos y 273 milésimas, 511 milésimas por delante del vigente campeón del mundo, el británico Lando Norris con su McLaren-Mercedes.
"No es muy divertido de pilotar", ha comentado Verstappen sobre su RB22, cuyo motor ha sido desarrollado en la sede de Red Bull Racing en la ciudad inglesa de Milton Keynes.
"Simplemente, esto no es Fórmula 1. Quizá sería mejor correr en Fórmula E, ¿no? Porque allí todo gira en torno a la energía, la eficiencia y la gestión. Así que sí, en cuanto a pilotaje, no es muy divertido", ha insistido el piloto de 28 años, conocido por su franqueza y sinceridad.
"También sé todo el trabajo que se ha hecho entre bastidores, y en el lado del motor también", ha reconocido.
El nuevo reglamento técnico de motores y chasis ha transformado por completo los coches de la categoría reina del automovilismo: los 22 monoplazas, con una aerodinámica rediseñada, cuentan con motores híbridos, 50% térmicos y 50% eléctricos, que incorporan un nuevo botón de "boost" para ganar velocidad de forma repentina y facilitar los adelantamientos.
El tema de la potencia de los motores ya está marcando los test de Baréin, cuyas dos primeras sesiones se celebran del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20. El siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton —seis de ellos con Mercedes antes de fichar por Ferrari en 2025— ha pedido a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) que garantice que todos los equipos estén "en igualdad de condiciones", señalando un supuesto beneficio del motor Mercedes-AMG.
