El club de la Premier League explicó que una investigación iniciada en julio detectó 1.617 cuentas con actividad inusual que requerían una revisión adicional, pero que los vetos de abonos de temporada solo se aplicaron en casos de uso indebido significativo del sistema de entradas con fines económicos.
Cientos de casos se cerraron sin sanción después de que los aficionados aportaran información que justificaba la actividad señalada, según informó el club este viernes, mientras que otros recibieron advertencias o restricciones limitadas en el traspaso de entradas y en la solicitud de entradas para partidos fuera de casa.
"El principio fundamental del club respecto a las entradas es sencillo: mantener a nuestros aficionados seguros, garantizar el acceso justo a las entradas para los verdaderos Manchester United y combatir la reventa, el uso indebido y cualquier actividad con ánimo de lucro", señaló el club en un comunicado.
El grupo de aficionados 1958 de Manchester United está organizando una protesta antes del derbi del domingo ante el Manchester City, argumentando que la gestión del club en la lucha contra la reventa ha sido excesiva.
"Manchester United está sancionando y vetando a aficionados fieles y de varias generaciones de los Reds sin pruebas claras y contundentes," denunció el grupo en una publicación en X. "Estos propietarios quieren deshacerse de quienes asisten de por vida a los partidos. Su estrategia es evidente. ¡Es una purga!
Si existe evidencia clara y sustancial de una infracción grave o de reventa organizada de entradas, que la muestren. Ningún aficionado leal debería ser tratado como culpable sin tener la oportunidad de conocer y rebatir el caso en su contra".
United sostiene que la operación ha destapado redes organizadas que comerciaban entradas a través de cientos de cuentas.
