Antes o después de los partidos en la vecina Nueva Jersey, el guion es el mismo: la cita se da por Instagram o TikTok. Vestidos con los colores de su selección, miles de aficionados se reúnen y cantan juntos y las imágenes se viralizan rápidamente y dan la vuelta al mundo.
Christoph Altmeks, aficionado alemán de 53 años que lleva unos días en Nueva York, lamenta que, en el conjunto de esta inmensa ciudad, "se ven pocos seguidores del Mundial".
Punto de encuentro
Así que, en la víspera del partido de la Mannschaft contra Ecuador, se puso la camiseta de su héroe Rudi Völler y una peluca que imita los rizos rubios del célebre delantero, campeón del mundo en 1990, y se fue a Times Square a reunirse con otros cientos de hinchas germanos.
"Es impresionante ver a tanta gente", se entusiasma ante la AFP, en medio de una marea de camisetas blancas.
Entre efluvios de cerveza y cannabis —cuya consumo es legal en Nueva York—, decenas de vendedores ambulantes aprovechan la multitud para intentar colocar su mercancía: banderas, gorras, vuvuzelas, fruta cortada en bandejas, churros...
A un lado, dos ecuatorianos observan la algarabía alemana con cierta inquietud. "Pensé que íbamos a ser más numerosos que ellos... Pero estoy esperando a que lleguen los demás", suelta Juan Álvarez, de 30 años, que está terminando sus estudios en Nueva York.
Panda gigante
Sentados un poco más lejos, dos hinchas de Brasil apuran un refresco. "Vi en las redes que los brasileños habían invadido Times Square. Así que vinimos a ver, pero en realidad hay sobre todo alemanes", constata Fabricio Miatto, de 32 años, quien también dijo haber quedado impresionado por el gigantesco "viking raw" ejecutado por los noruegos hace unos días.
A unos metros, un hombre pide limosna; otro pasa con un cartel que dice "¡Detengan la Tercera Guerra Mundial!"; una mujer disfrazada de Estatua de la Libertad propone hacerse fotos; otra posa con un disfraz de panda.
Convertida con los años en una atracción turística tanto como en una gigantesca plataforma publicitaria, con decenas de pantallas en las fachadas de los edificios, esta intersección entre Broadway y la Séptima Avenida es tradicionalmente el escenario de las celebraciones locales.
Por eso, de manera natural, los hinchas la han convertido en su escenario predilecto, estima Lynne Sagalyn, profesora de Urbanismo y Bienes raíces en la Universidad de Columbia, autora de un libro sobre el barrio.
"Icono de la vida urbana"
"Times Square es un icono de la vida urbana" y constituye "desde hace mucho tiempo un símbolo del entretenimiento popular", afirma a la AFP, recordando en particular que cada Año Nuevo la plaza acoge a cientos de miles de personas.
"Es difícil imaginar otro lugar en Estados Unidos que despierte instantáneamente tanta atención a escala mundial", añade.
Con la camiseta de Argentina puesta, Alan Bonfield, estadounidense de 33 años y habitual del barrio, considera que el lugar se ha transformado.
"Aunque Times Square nunca está vacío —se puede venir aquí en plena noche y siempre habrá gente o algo pasando—, la presencia de los hinchas cambia la atmósfera general... ¡Es genial!", celebra.
En cuanto a la seguridad, los agentes de la policía de Nueva York garantizan una presencia visible y constante. ¿Un aficionado un poco ebrio empieza a trepar por el mobiliario urbano? De inmediato se le pide -amablemente pero con firmeza— que baje.
Hasta ahora, las concentraciones han dado lugar a pocos excesos, salvo algunas peleas difundidas en las redes sociales. También unos disparos efectuados por un desconocido provocaron un breve momento de pánico entre algunos hinchas, sin causar ningún herido.
