En el podio, Ferreira quedó por delante del estonio Sildaru, plata, y del canadiense Mackay, bronce.
"Por fin estoy en los libros de historia, al menos eso creo. Yo seguiría siendo la misma persona, con o sin medalla, ¡pero qué bien sienta tenerla colgada!", celebró el triunfador de la velada.
El nuevo campeón tomó las riendas del concurso en su último run, con varias figuras espectaculares para obtener 93,75 puntos.
Alex, que había sido plata olímpica en esta misma prueba en 2018 y bronce en 2022, nació en Aspen (Colorado) hace 31 años, de madre estadounidense corredora de maratones y padre argentino, Marcelo Ferreira, un futbolista formado en River Plate y que emigró a principios de los 80 a Estados Unidos.
"Toda mi vida, mi padre me ha estado metiendo mucha presión con que tenía que ganar una medalla de oro olímpica. Y yo le decía 'papá, relájate, solo voy a hacer lo mejor que pueda'. Sé que esto le da una alegría enorme", apuntó.
"Auténtico perdedor"
Con apenas 19 años, Sildaru logró 93 puntos, mientras que Mackay tuvo un mejor run de 89 puntos.
Gran parte de las miradas de la final se dirigían a Hess, que en el inicio de los Juegos se vio inmerso en un huracán mediático por haber aludido a las tensiones actuales en Estados Unidos, lo cual fue muy mal recibido por el presidente Trump, que le llamó "auténtico perdedor" en las redes sociales.
El día fue intenso para los competidores del esquí halfpipe, que por la mañana habían tenido que disputar las clasificaciones, previas a esta final.
Esa ronda de clasificación debía haberse disputado el jueves, pero una nevada obligó a su aplazamiento.
