El fútbol americano tiene memoria. Y pocas noches han quedado tan grabadas en la historia reciente de la NFL como aquella en la que Seattle estuvo a una yarda de la gloria y New England escribió uno de los capítulos más icónicos de la Super Bowl. Nada es igual. Ni los mariscales, ni los entrenadores, ni el contexto de ambas franquicias. Pero todo parece conectado por una narrativa común: redención y desafío a la lógica. Drake Maye y Sam Darnold toman el relevo de Tom Brady y Russell Wilson en una final que combina juventud, defensas de élite y una carga simbólica imposible de ignorar.
Camino a la Final
New England Patriots: el regreso inesperado del imperio
New England llega a su 12ª Super Bowl, récord absoluto de la NFL, tras un recorrido que pocos habrían pronosticado en septiembre. El equipo de Mike Vrabel, en su primer año como entrenador principal, ha construido su regreso desde la defensa y la resiliencia.
Los Patriots eliminaron en playoffs a tres de las mejores defensas de la liga:
→ Los Angeles Chargers en Wild Card (quinta defensa en yardas permitidas).
→ Houston Texans en la Ronda Divisional (primera defensa).
→ Denver Broncos en la Final de la AFC (segunda defensa).
El triunfo en Denver fue histórico. New England cerró la temporada con un récord de 9-0 como visitante, algo nunca antes logrado por una franquicia en la historia de la NFL. El partido comenzó cuesta arriba, con los Patriots abajo 7-0 tras un pase de 54 yardas de Jarett Stidham a Marvin Mims Jr. que derivó en anotación de Courtland Sutton.
La reacción llegó desde la defensa. Christian Elliss forzó un error clave, Drake Maye capitalizó con una carrera de seis yardas y el partido cambió de inercia. En la segunda mitad, los Broncos apenas sumaron 32 yardas totales, y una intercepción de Christian Gonzalez sentenció el boleto a la Super Bowl.
Aun así, el camino no ha sido sencillo para Maye. En tres partidos de postemporada ha lanzado para 533 yardas y ha sufrido 15 capturas, reflejo de la presión constante que ha enfrentado. La gran incógnita es si podrá recuperar la versión dominante que mostró durante la temporada regular.

Seattle Seahawks: defensa histórica y ataque encendido
Seattle llega a la Super Bowl tras imponerse a sus rivales divisionales, Los Angeles Rams, en una final de la NFC que fue un auténtico intercambio de golpes. Fue el tercer enfrentamiento entre ambos en la temporada, y esta vez el desenlace favoreció a los Seahawks por 31-27.
Sam Darnold firmó uno de los mejores partidos de su carrera: 346 yardas y tres touchdowns. Aunque Matthew Stafford lo superó estadísticamente (374 yardas y tres anotaciones), los equipos especiales inclinaron la balanza. Un balón suelto de Xavier Smith en un despeje abrió la puerta para que Darnold conectara con Jake Bobo en un touchdown de 17 yardas que resultó decisivo.
Seattle ha sido una máquina ofensiva en playoffs, promediando 36 puntos por partido, apoyado en una defensa que permitió apenas 17 puntos por encuentro en la temporada, la mejor marca de la NFL. La baja de Zach Charbonnet, quien sufrió una rotura de ligamento cruzado anterior, representa un punto sensible, especialmente por su valor como bloqueador en protección de pase.
Jugadores Claves
Sam Darnold: la redención definitiva
Elegido tercero global en el Draft de 2018, Darnold cargó durante años con la etiqueta de “bust”. Sus inicios con los Jets, marcados por derrotas y la célebre frase “estoy viendo fantasmas”, parecían sentenciar su carrera.
Hoy, la historia es otra. Tras liderar a Vikings y Seahawks a récords de 14-3, Darnold se ha convertido en el primer quarterback de su clase en llegar a una Super Bowl, por delante de Josh Allen y Lamar Jackson. En Seattle ha encontrado estabilidad, confianza y un entorno que maximiza sus virtudes.

Sus principales apoyos han sido receptores de élite. Jaxon Smith-Njigba, líder de la NFL en yardas recibidas con 1.793, es favorito al premio de Jugador Ofensivo del Año. A su alrededor, nombres como Cooper Kupp y Rashid Shaheed completan un ataque difícil de contener.
Drake Maye: el heredero bajo presión
Sustituir simbólicamente a Tom Brady en New England es una tarea imposible. Sin embargo, Maye ha respondido con madurez en apenas su segunda temporada. Cerró la campaña regular con 4.394 yardas, 31 touchdowns y solo 8 intercepciones, números que lo colocaron en la conversación por el MVP.

En playoffs, la exigencia ha sido mayor. La movilidad de Maye es uno de sus mayores peligros, algo que Seattle ha identificado como prioridad defensiva. “Cuando improvisa es cuando más daño hace”, coinciden los defensivos de los Seahawks.
Las defensas, protagonistas silenciosas
Seattle cuenta con la mejor defensa en puntos permitidos, liderada por nombres como Devon Witherspoon, Ernest Jones IV y Leonard Williams. New England, por su parte, presenta la cuarta mejor defensa, con Christian Gonzalez como referencia en la secundaria.
El duelo entre Gonzalez y Smith-Njigba promete ser uno de los enfrentamientos tácticos más fascinantes del partido.
Lo que esperamos ver...
La Super Bowl LX enfrenta dos filosofías similares. Ambos equipos están dirigidos por entrenadores con ADN defensivo: Mike MacDonald y Mike Vrabel. Ambos priorizan el juego terrestre y la protección del balón. Y ambos saben que, en un partido de márgenes mínimos, un error puede ser definitivo.
Seattle es favorito por 4,5 puntos, pero Darnold arrastra un dato incómodo: nunca ha vencido a los Patriots, con cuatro derrotas y nueve intercepciones en esos enfrentamientos. New England, en cambio, asume con naturalidad el rol de underdog, un papel que históricamente le ha resultado familiar.
Los equipos especiales también pueden ser determinantes. Rashid Shaheed y Marcus Jones están considerados entre los retornadores más peligrosos de la liga, y en una final de pocos puntos, una jugada explosiva puede cambiar el destino.
El liderazgo de Mike MacDonald
La figura de Mike MacDonald añade una capa adicional a la narrativa. Graduado en finanzas y admitido en uno de los programas académicos más selectivos de Estados Unidos, pudo haber seguido una carrera en Wall Street. Eligió el fútbol americano.
Desde sus inicios en el nivel secundario hasta convertirse en coordinador defensivo en la NFL, su ascenso ha sido constante. En Seattle ha impuesto una filosofía colectiva, priorizando el grupo sobre las individualidades. La salida de D.K. Metcalf fue una decisión simbólica en ese sentido.
Hoy, MacDonald está a un partido de cumplir el sueño que siempre persiguió: ganar la Super Bowl.
Los últimos 10 campeones de la Super Bowl
• SB 50 (2016): Denver Broncos
• SB 51 (2017): New England Patriots
• SB 52 (2018): Philadelphia Eagles
• SB 53 (2019): New England Patriots
• SB 54 (2020): Kansas City Chiefs
• SB 55 (2021): Tampa Bay Buccaneers
• SB 56 (2022): Los Angeles Rams
• SB 57 (2023): Kansas City Chiefs
• SB 58 (2024): Kansas City Chiefs
• SB 59 (2025): Philadelphia Eagles
Récords históricos de la Super Bowl
Más títulos: New England Patriots – 6 / Pittsburgh Steelers – 6
Más apariciones: New England Patriots – 11

Los Patriots buscan romper el empate histórico y convertirse en la franquicia más ganadora en solitario. Seattle, con una sola victoria en tres apariciones, aspira a sumar su segundo Lombardi.
El espectáculo fuera del campo
La Super Bowl LX será también una celebración cultural. Bad Bunny encabezará el Halftime Show, convirtiéndose en el primer artista latino y de habla hispana en hacerlo en solitario. La ceremonia de apertura contará con Green Day, mientras que el himno nacional será interpretado por Charlie Puth.
Además, Hollywood aprovechará la audiencia global para presentar avances exclusivos de producciones como Minions 3, Toy Story 5, The Mandalorian and Grogu, y posibles adelantos de Marvel y DC, incluyendo proyectos como Supergirl y Avengers: Doomsday.
El escenario está listo. Dos franquicias con pasado compartido, dos mariscales en busca de validación definitiva, y una liga que vuelve a demostrar que, en la NFL, la lógica es apenas una sugerencia. La Super Bowl LX promete ser una noche de memoria, desafío y legado.
