Un Brasil-Francia es un alegato al fútbol que a todos nos enganchó. Es Pelé, Socrates, Platini, Zidane, Ronaldo, Neymar. Un recorrido de nostalgia intergeneracional. Cada adolescencia ha estado marcada por unos magos del balón que jugaban de 'verdeamarelo' y azul, que protagonizaban anuncios y se convertían en los modelos a imitar en la cancha de la escuela.
Este jueves, la 'Canarinha' y los 'bleus' se vuelven a encontrar 11 años después de su último enfrentamiento. Fue un amistoso celebrado el 26 de marzo de 2015 entre dos países en transición, con algún que otro nombre rimbombante y pocos resultados. Era la Brasil que venía vapuleada de su propio Mundial y una Francia que escalaba hacia la final de la Euro 2016, en camino a su vuelta a la gloria.
Neymar y Karim Benzema lideraban a aquellas selecciones dirigidas por Didier Deschamps y Dunga. En el Stade de France, la victoria fue para Brasil por 1-3. Raphaël Varane adelantó a los 'bleus' en el primer tiempo a centro de Valbuena -aún no había saltado aquel sonoro escándalo- y le dieron la vuelta entre Oscar, Neymar y Luiz Gustavo. Aún hay unos cuantos en activo de aquel once como el propio 'Ney', Willian o Firmino, también algún entrenador como Filipe Luís.
Pero la historia de los duelos entre Brasil y Francia tienen mucho más. En sus enfrentamientos oficiales encontramos dos cuartos de final, una semifinal y una final de Copa del Mundo, además de una semifinal de la Copa Confederaciones. Entre ellos, momentos destacados que repasamos aquí:
Suecia 1958: exhibición de Pelé ante Just Fontaine
Just Fontaine sigue siendo, casi 70 años después, el futbolista con más goles en un Mundial. Fue en Suecia 1958, donde pudo haberlo ampliado aún más de no ser porque se encontró con la temible Brasil de Garrincha y un Pelé con solo 17 años. El delantero galo se tuvo que 'conformar' con 13 dianas. La última, aquel día.
Los 'Bleus' se enfrentaron a la 'Verdeamarela' en la semifinal de aquella Copa del Mundo y no tuvieron mucha opción. Vavá adelantó pronto a Brasil y precisamente Fontaine empató temporalmente el partido, que se fue al descanso ya a favor de Brasil gracias a Didi. A la vuelta, Edson Arantes do Nascimento 'Pelé' haría un triplete que dio carpetazo al duelo, por mucho que Piantoni recortara distancias con el 5-2.
México 1986: el mejor partido del torneo
El Estadio Jalisco asistió el 11 de junio de 1986 al que posiblemente fue el mejor partido del Mundial de México. En cuartos de final, la Brasil de Careca o Sócrates se medía a la Francia de Michel Platini y las crónicas de la época recuerdan un caudal ofensivo desbocado donde los porteros, Carlos Roberto Gallo y Joel Bats, hicieron mucho por contener el marcador en un empate a uno.
De hecho, el meta galo le detendría a Zico un penalti que habría resuelto todo mucho antes. Al final del tiempo reglamentario y la prórroga se mantendrían vigentes los goles de Careca y un Platini que falló su lanzamiento en la tanda decisiva. Pero antes había errado Sócrates y Julio César estrelló el esférico en el poste. Luis Fernández, el 'Machote' nacido en Tarifa, clasificaría los de Henri Michel a la semifinal donde fueron eliminados por Alemania Occidental. La 'Mano de Dios' y el gol de todos los tiempos de Maradona robaron el protagonismo de un partido que forma parte inconfundible del álbum de fotos de los Francia-Brasil.
Le Tournoi 1997: la 'Bomba inteligente' de Roberto Carlos
El 3 de junio de 1997, Francia y Brasil se enfrentaron en el Stade Gerland de Lyon en el Tournoi de France, un torneo amistoso organizado a un año del Mundial del 98. Pero de aquel día no se recuerda popularmente ni qué competición era, ni cuál fue el marcador (1-1). Lo que quedó en la retina fue uno de sus goles. En un equipo repleto del carisma de los Taffarel, Cafú, Dunga, Leonardo, Romário o Ronaldo, el que se llevó todos los focos fue un Roberto Carlos que cumplía su primera temporada en el Real Madrid.
Allí se bautizó la famosísima 'Bomba inteligente'. Sobre los 20 minutos de juego se señaló una falta favorable a Brasil a medio camino entre el semicírculo y la media luna, a unos 35 metros de distancia del arco, en tierra de nadie. La posición era algo frontal, más bien pensada para un centro tocadito al área. Quién iba a pensar que Roberto Carlos colocaría la pelota, retrocedería 18 pasos y golpearía directo, con el exterior de su bota izquierda. El esférico, que rondó los 140 km/h, salió recto hacia la derecha, sorteando la barrera donde estaban Vieira, Zidane, Maurice, Deschamps y Desailly. La trayectoria se dirigía a la grada hasta que súbitamente, sobre la altura del área pequeña, la esfera volteó para dentro y se coló junto al poste de Fabian Barthez.
Francia 1998: el único freno a la década de esplendor brasileño
A partir de aquí, el nombre de Zinedine Zidane comienza a brillar. El marsellés, estrella de la Juventus y posteriormente Balón de Oro, guio a la selección de Francia hacia la primera Copa del Mundo de su historia con un despliegue descomunal ante su gente. El 12 de julio, en París, la anfitriona y la vigente campeona asistieron al baile de 'Zizou', que se redimió de aquella roja en fase de grupos con una exhibición de elegancia y calidad.
Con la '10' a la espalda, Zidane encarriló la final ante Brasil con un doblete. Ambos, tantos, de cabeza. En el primero remató un córner desde la derecha colgado por Petit y en el segundo, desde el lado izquierdo procedente de la bota de Djorkaeff. Al final, el propio Petit remató el encuentro con un histórico 0-3 ante jugadores de la talla de los Ronaldo, Bebeto o Rivaldo.
Alemania 2006: la antepenúltima exhibición de 'Zizou'
Cuántas veces se dijo durante el Mundial del 2006 aquello de "vamos a jubilar a Zidane". El galo tenía decidido colgar las botas tras la cita en Alemania y España era la primera que se cruzaba en su camino, pero la despachó junto a un pujante Franck Ribéry. Cuatro días después, el 1 de julio, llegó el turno de Brasil. La 'Canarinha' tenía igual o mejor equipo que la última vez que se habían visto en un partido oficial. A Ronaldo, Roberto Carlos o Cafú se unían un Ronaldinho Balón de Oro y campeón de Champions y Kaká, además de los Juninho Pernambucano, Lúcio, Zé Roberto, Robinho o Adriano.
Pero al final, sobre el césped del Waldstadion de Frankfurt lo que se impuso no fue la magia de la 'Verdeamarela', sino la del mago Zinedine Zidane. Los vídeos de aquel partido aún circulan virales por las redes y permanecen en el recuerdo de otra generación más que tuvo el gusto de disfrutar de un Brasil-Francia por todo lo alto.
'Zizou', escoltado por dos bestias como Vieira y Makélélé, fue la lanzadera para que Ribéry y Thierry Henry volaran. El gol de la victoria fue obra de 'Titi', asistido por el '10' en una jugada que empezó con un control y sombrerito del capitán. La acción siguió hasta la izquierda, donde Florent Malouda recibió una falta de Cafu pegadito a la línea de banda. Desde allí, Zidane telegrafiaría un envío al segundo palo con destino al ariete del Arsenal, que remachó solo delante de Dida. Sería su antepúltima obra de arte antes de marcarle a Portugal y aquella final con cierre triste ante Italia.
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