Después de una pretemporada en la que se dio a conocer internacionalmente, con gol incluido al Vissel Kobe, Dro esperaba una mayor y progresiva presencia en el primer equipo azulgrana. Tuvo que esperar a la séptima jornada para debutar en LaLiga, actuando como titular ante la Real Sociedad, si bien fue sustituido al descanso. Eso fue un 28 de septiembre.
Un mes tuvo que esperar para volver a disfrutar en el campo. El 21 de octubre se estrenó en la Champions contra el Olympiacos, donde disputó una hora de encuentro, también saliendo de inicio. Después, tres ratitos más ante el Elche, el Athletic y el Atlético en los dos siguientes meses. Demasiado poco para sus expectativas.

La llamada del París Saint-Germain
En esas apareció el PSG, con Luis Enrique haciéndole ver que contaría con él desde el primer día. Tras comprar su pase por ocho millones de euros, dos más que el importe de su cláusula, Dro Fernández se mudó a París.
El 8 de febrero le llegó su primera oportunidad, con un cuarto de hora ante el Olympique de Marsella. Después llegarían más minutos frente al Rennes y, tras quedarse inédito contra el Mónaco en Champions, Lucho le dio su primera titularidad en el duelo ante el Metz. Algo más de una hora en la que pudo contribuir a la victoria y a la recuperación del liderato de la Ligue 1.
En apenas un mes, Dro ya ha jugado más con el PSG que en siete meses con el Barça.
Es de esperar que su presencia en el equipo, a pesar de la dura competencia, vaya in crescendo. De momento, por los minutos disputados, a Dro le está saliendo bien su apuesta.
