Osasuna se plantó en Anoeta sin vergüenzas, sabiendo que la situación actual de la Real Sociedad podría abrirle la puerta de la clasificación a los cuartos de final de la Copa del Rey.
Y no tardaron en encontrar el premio a su propuesta los de Alessio Lisci. Al más puro estilo de La Grulla de Karate Kid, Moncayola recogió un balón rechazado en la frontal del área y sin controlar lo mandó a la escuadra de la meta defendida por Marrero con una patada aérea espectacular.
Cuatro minutos y los rojillos ya dominaban en territorio vasco. No es que les abrieran la puerta, sino que decidieron derribar el muro tras avanzar posiciones con sigilo, siguiendo el Camino del Ninja paso por paso.
Y en esa tesitura llegó el segundo. Con el rival confundido por las artes navarras, Mikel Oyarzabal se equivocó de portería en la salida de un córner botado por los visitantes y marcó un golazo de tacón desde el primer palo pasado el cuarto de hora de juego.
No eran Naruto Uzumaki, ni Daniel San, ni Donatello. Tampoco se trataba de la época dorada del Japón feudal. Simplemente, era Osasuna realizando un juego de sombras en San Sebastián antes de replegarse estratégicamente para defender posiciones, dada la renta obtenida.

La Real sortea el engaño
Apurados por el acierto de los ninjas, los Samuráis de la Real Sociedad pusieron sobre el verde toda su fuerza de ataque en busca de recortar distancias. Sin embargo, cada vez que parecieron acercarse a su objetivo, los chicos de Pellegrino Matarazzo fallaron de maneras inexplicables delante de Aitor Fernández.
Mejoraron las sensaciones del cuadro txuri-urdin a la vista, pero de cara al marcador, ese paso al frente no era más que una ilusión en mitad de una desconcertante nube de humo generada por el rival.
Take Kubo, el único japonés sobre el campo, trató de desenmarañar el partido para los donostiarras en numerosas ocasiones, pero no atinó con la portería en ninguna.
A falta de acierto de su compañero nipón, tuvo que ser Turrientes quien, en el minuto 75, se sacase un zapatazo de la manga con el que anotar el 1-2 e inquietar a un adversario que apenas acumula dos puntos fuera de casa en LaLiga, pero se está gustando en Copa.
Finalmente, la insistencia realista descompuso el elaborado plan rojillo en el 93' con un postrero tanto de Zubeldia, que entró con suspense tras pegar en el palo y envió la eliminatoria a la prórroga con merecimiento.
La peor noche de Oyarzabal
En el tiempo extraordinario, parecía inevitable una remontada txuri-urdin. Pudo darse en el 105+1', cuando Oyarzabal gozó de un lanzamiento desde el punto de penalti, pero el internacional español falló ante Aitor Fernández y siguió sumiéndose en el profundo pozo que comenzó a cavar con el gol en propia.
Después de 120 minutos de hostilidades, los contendientes emplazaron la definición a los penaltis, donde la suerte cayó del lado de la Real Sociedad, que remontó de manera agónica para eliminar a Osasuna y colarse en los cuartos de final de la Copa del Rey.

Jugador Flashscore del partido: Aitor Fernández.
