Los diez campeones
En las 16 celebraciones anteriores, 35 selecciones superaron la fase de clasificación y diez de ellas consiguieron ganar el torneo. Alemania se proclamó campeona de Europa en 1972, en 1980 (como Alemania Occidental) y en 1996 (ya reunificada). El mismo número de títulos tiene España, que triunfó en 1964, 2008 y 2012, lo que la convierte en la única que ha podido revalidar. Dos veces han reinado también franceses (1984 y 2000) e italianos (1968 y 2020); Portugal (2016), Grecia (2004), Dinamarca (1992), Holanda (1988), la entonces Checoslovaquia (1976) y la extinta Unión Soviética (1960) tienen una victoria cada una.
La Eurocopa se disputa cada cuatro años, por lo que siempre se lleva a cabo en medio del ciclo también cuatrienal del Mundial. La única excepción fue la última, que se aplazó un año, hasta el verano de 2021, debido a la pandemia de la COVID-19. Pese a esta circunstancia, mantuvo la marca Euro 2020 por razones de marketing, igual que los Juegos Olímpicos.
El evento echó a andar en 1960 y en Francia, que es donde se originó dicha propuesta.
De Gran Bretaña a Europa Central
Mucho antes ya existían varios torneos entre diferentes países. En las Islas Británicas, ingleses, escoceses, galeses e irlandeses (o norirlandeses) pugnaban entre sí en un torneo llamado British Home Championship. Es, de hecho, la competición internacional de fútbol más antigua del mundo (1884). Dentro de la Europa continental, desde 1927, se celebra la Copa Internacional Centroeuropea, en la que se dan cita Austria, Hungría, Italia, Checoslovaquia, Suiza y Yugoslavia.
La idea de un torneo de fútbol paneuropeo fue propuesta por primera vez por Henri Delaunay, Secretario General de la Federación Francesa de Fútbol, ya en 1927. Sin embargo, el primer campeonato continental no se puso en marcha hasta 1958, tres años después de su muerte. Esta es una de las razones por las que el mismísimo trofeo lleva su nombre.

En realidad, el primer campeonato europeo empezó en 1958, no es una errata. Se jugó en formato eliminatorio. Un total de 17 selecciones participaron. Faltaban algunos grandes nombres del fútbol. Ni los ingleses ni los holandeses ni los alemanes occidentales ni los italianos estuvieron presentes. Las asociaciones de estas naciones votaron en contra de la creación de un campeonato europeo.
Aquellos que sí lo integraron se vieron en octavos (y debido al número de 17 equipos, hubo un partido de ronda preliminar) y luego en cuartos. Todos estos envites se disputaron en un sistema de ida y vuelta a dos partidos entre 1958 y 1959. El torneo final, con los cuatro últimos equipos que participaron, se disputó en París y Marsella.
Aunque Europa se considera la cuna del fútbol, la mayoría de los demás continentes tienen sus campeonatos desde hace más tiempo. La Copa América se remonta a 1916, la Copa Asiática se celebró por primera vez en 1956 y la Copa Africana de Naciones arrancó en 1957. Sólo la Copa Oro de la CONCACAF, el campeonato de los países de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, se estableció más tarde, concretamente en 1963.
¿Y por qué se esperó tanto? Uno de los principales motivos son las complicadísimas relaciones entre los estados europeos en el periodo de entreguerras y, por supuesto, de guerra. Destaca así el caos organizativo (la UEFA no se fundó hasta 1954) y la mala situación económica de toda Europa tras la Segunda Guerra Mundial, pero también las tradicionales reticencias de las asociaciones de fútbol británicas, que querían conservar sus campeonatos y no querían embarcarse en proyectos conjuntos con naciones de la Europa continental. Así pues, la materialización de Delaunay se fue retrasando... hasta más de 30 años después.
'Euro', sin más
Las dos primeras ediciones (1960 y 1964) se celebraron bajo el nombre de 'Copa de Europa de Naciones', y en 1968 el torneo pasó a denominarse Campeonato de Europa, que cada nación traduce a su manera. Desde el campeonato de 1996, la UEFA ha introducido el acrónimo 'Euro'. Desde entonces, el nombre oficial de todos los torneos es "UEFA Euro (y el año)".
Además del nombre, el sistema del torneo y el número de participantes han cambiado a lo largo de la historia. De 1960 a 1976, el cuadro final era sólo de cuatro equipos y contaba únicamente con dos semifinales, una final y un partido por el tercer puesto. En 1980 aumentó a ocho miembros, y desde ese año también existe la norma de que el país anfitrión se clasifica automáticamente. En aquella ocasión, además, se jugó con grupos pásicos y no exclusivamente por eliminatorias.
En el mencionado año, además, se jugó por última vez el partido por el tercer puesto. Ya en la siguiente edición, se entregaron por primera vez medallas de bronce a los dos semifinalistas perdedores.
La de 1996 fue la primera que se amplió a 16 participantes. Hasta entonces, era más fácil para las selecciones europeas clasificarse para el Mundial, en el que jugaron 14 equipos europeos de 1982 a 1990. Desde 2016, el número de participantes en el torneo final ha aumentado a 24. Los participantes compiten por participar en el cuadro final a través de un proceso de clasificación (que también ha cambiado de una versión eliminatoria a un sistema de grupos).
¿Quién se convertirá en el próximo campeón de Europa? ¿Ganará Alemania el décimo metal precioso de su historia en casa? ¿Habrá algún debutante entre los medallistas? Podrás seguirlo todo, desde el 14 de junio, en Flashscore.
