Centro de datos del Real Sociedad - Olympique de Lyon
El fútbol es un deporte para listos. Pero algunos se quieren pasar de listillos. Primero, intentando intimidar a todo un flamante campeón del mundo, como hizo Tolisso, que también lo fue, a Oyarzabal con una durísima patada en su primera intervención. Después, fingiendo un problema físico de su portero para que el árbitro parase el partido y el nuevo entrenador pudiera ajustar sus piezas en una especie de tiempo muerto. Total, que en cinco minutos, para enfriar el ambiente, el Lyon había conseguido que el balón apenas rodase en Anoeta.

Para cuando se pusieron ya a cumplir con su obligación, mostraron la endiablada velocidad de Boudache como principal arma ofensiva. Sarr la contrarrestó bien para respiro de una Real que amenazaba más con el juego directo. Y eso, con el poderío físico de Kluivert y Athekame, no daba frutos. Así que los de Matarazzo cambiaron de idea y lo intentaron por las bandas. Bingo. Ahí apareció Barrene para colocar un centro perfecto, medido y bombeado, que Oskarsson, colándose entre los centrales, cabeceó a placer con sutileza. A punto de alcanzar la media hora, 1-0 en un encuentro hasta entonces muy trabado.
Bien pudo doblar de inmediato la ventaja el cuadro txuri urdin si Oyarzabal, en su habitual disparo desde la frontal, hubiese afinado un poco su puntería. El rival estaba tocado y había que aprovecharlo. Sin embargo, Barrene tampoco pudo aumentar la renta de golpe franco.
Fue a partir de ahí, en los últimos cinco minutos de la primera parte, cuando el Lyon se instaló en las proximidades del área de Marrero. Boudache y Nakamura, los extremos, probaron con los centros, pero entre Sarr, Zubeldia y el propio portero realista lograron que las ocasiones naufragaran y que se alcanzara el ecuador con la ventaja a buen recaudo.

Rozando el segundo y... zas
Con Jon Martín entrando por Sarr, posiblemente por alguna molestia, la Real no se quedó a verlas venir. Fue a presionar arriba a los lyoneses y forzó varias pérdidas con las que Guedes y Barrene rozaron el segundo. Pero del 2-0 que pudo ser al 1-1 que fue. Logró salir de la presión el equipo de Jorge Maciel y, en un centro de Tessmann, midió mal el salto Jon Martín y Tolisso, por delante de Sergio Gómez, cazó el balón para batir a Marrero y colocar el empate.
Se quedó tocada unos minutos la Real, con el choque inclinado hacia su portería. Nada que, con la clase de Oyarzabal no se pudiera revertir. Apareció el capi para iniciar una carrera de Guedes, que no conectó con Oskarsson por culpa de Kluivert, y luego lo intentó él mismo con un zurdazo que despejó a córner Greif. Hubo rápida respuesta visitante con un disparo de Nakamura. Definitivamente, el encuentro se había abierto, con los dos buscando descaradamente el segundo tanto.
Tras una mínima tregua por los cambios, enseguida retomaron las hostilidades con un gran libre directo de Sergio Gómez que sacó Greif bajo palos. Y con un disparo cruzado de Ochieng, habilitado por, sí, otra vez Oyarzabal. Estaban mejor los donostiarras, sin duda, en ese rush final. Pero de nuevo Tolisso, en un error gravísimo de la zaga a balón parado, amenazó a un Marrero que respondió con un paradón maravilloso.
Al final, 1-1 que deja a la Real con solo cinco puntos de 12 posibles, y sin poder superar al Lyon, que le aventaja en dos.

Jugador Flashscore del partido: Oskarsson (Real Sociedad).
