A medida que aumentó la tensión conforme avanzó el torneo, era lógico esperar una primera parte cautelosa en Lille.
Sin embargo, sorprendió la falta de contundencia de ambos equipos antes del descanso, sobre todo teniendo en cuenta que los locales habían ganado tres de sus últimos cuatro partidos antes del inicio y Villa había tenido una semana para preparar este duelo tras disfrutar de un raro fin de semana libre.
La falta de precisión y de ideas en el último tercio preocupó a ambos entrenadores, y los aficionados tuvieron que esperar hasta el minuto 40 para ver el primer disparo peligroso del partido, cuando Morgan Rogers remató muy por encima del larguero desde lejos.
Hubo algunos destellos de vida justo antes del descanso, pero la parada de Emiliano Martínez al disparo lejano de Romain Perraud fue la única ocasión en la que algún portero tuvo que intervenir antes del intermedio.
Quienes esperaban un arranque más animado en la segunda parte se quedaron decepcionados.
De nuevo, los equipos tuvieron dificultades para generar ocasiones claras, y un disparo desviado de Rogers fue lo más cerca que cualquiera estuvo de marcar antes de la hora de juego.
No obstante, de repente, el Aston Villa se adelantó gracias al primer gol de Ollie Watkins en la presente edición del torneo.

El tanto fue fiel al desarrollo del partido: un balón largo y esperanzador de Ezri Konsa fue peinado de manera sorprendente por Emiliano Buendía, uno de los jugadores más bajos sobre el césped, permitiendo a Watkins cabecear por encima de Berke Özer.
Poco después, los villanos estuvieron cerca de ampliar su ventaja de forma más espectacular, pero el disparo con efecto de Amadou Onana desde fuera del área golpeó el larguero.
Tras no haber ejercido presión antes de encajar, ir por detrás en el marcador no sirvió para que los locales mejoraran en ataque. Tuvieron mucho balón en los minutos finales, pero no supieron aprovecharlo, salvo un intento de Matias Fernandez-Pardo que Emi Martínez desvió.
Así, el Villa pudo mantener su ventaja sin demasiados apuros, lo que lo colocó en una posición privilegiada para avanzar antes de la vuelta en Villa Park la semana siguiente.
Por su parte, Lille solo había ganado dos de sus últimos nueve partidos en casa en todas las competiciones y sufrió su segunda derrota consecutiva ante su afición por primera vez en la historia.
Más importante aún, ahora viajaba a Birmingham con desventaja en la eliminatoria, sabiendo que debía mejorar en ataque si quería tener opciones de llegar a los cuartos de final.

Flashscore Jugador del Partido: Ollie Watkins (Aston Villa)
