Busi, tras poner fin a su etapa de jugador en el Inter Miami, con el que jugó dos campañas y media, y después de 15 temporadas y 722 partidos oficiales como culé, vuelve a casa para iniciar una nueva trayectoria, ahora en el banquillo.
"Su experiencia, sus conocimientos y su manera de entender el juego pasan a formar parte del equipo de trabajo de Juliano Belletti, con el objetivo de contribuir al crecimiento y a la formación de los jóvenes futbolistas del filial azulgrana", ha anunciado el Barça.
Busquets, formado en La Masia, hijo de exjugador (o de portero, con Carlos), tiene tatuado en sus genes deportivos el adn culé, con inteligencia, capacidad para interpretar el juego y calidad con y sin balón. Algo que intentará trasladar ahora como asistente a los canteranos que más cerca están de disponer de esa ocasión en el primer equipo que él, y otros muchos, tuvieron en su momento y supieron aprovechar.

