Centro de datos del Osasuna-Real Madrid
El aficionado al fútbol, en líneas generales, esperaba con ansias el partido en tierras pamplonicas después de unos días en los que el deporte rey quedó en un segundo plano debido al presunto insulto racista del argentino Gianluca Prestianni a Vinicius Júnior. La táctica, la estrategia e incluso el fantástico gol del atacante brasileño en Lisboa habían caído en el olvido... hasta este sábado, cuando al fin volvía a mandar el juego.
El '7' lo intentó nada más arrancar el choque y demostró que, pese a los pitos de la afición rojilla -situación que también sufrió Raúl Asencio-, tenía muchísimas ganas de disfrutar sobre el terreno de juego. La respuesta de los anfitriones no tardó en llegar, por medio de Ante Budimir con un tiro desviado en una transición. El ritmo era altísimo, como si del tramo definitivo de una final se tratase, pero el equipo blanco era dueño y señor del esférico.
El fútbol es una simulación
Poco a poco, sin embargo, los navarros se fueron soltando. De hecho, Thibaut Courtois tuvo que realizar una espectacular intervención en una acción de córner, algo desgraciada porque Álvaro Carreras rozó el autogol, para mantener el resultado gafas. Kylian Mbappé, desaparecido hasta entonces, apenas intervino una vez a lo largo del primer tiempo y ejecutó un tiro frontal desde fuera del área que el Sergio Herrera rechazó.

Tras una controvertida tarjeta amarilla a Aimar Oroz por un liviano contacto, motivo por el cual será baja en Mestalla, Quintero González mostró otra al cisne de Zenica debido a una supuesta simulación dentro del área. Pero cuando parecía que se había dejado caer, llegó una toma cenital que evidenció que el meta belga le había pisado, así que el árbitro acudió al monitor y anuló la amonestación al croata para mostrársela al guardameta, incapaz de detener el golpeo del contrastado ariete.
Liderato en peligro
El Madrid, que pudo empatar antes del descanso mediante un rocambolesco tiro de Aurélien Tchouaméni, encaró la segunda mitad con la necesidad de remontar. Las sensaciones a la vuelta de vestuarios no eran ni mucho menos convincentes, pues los merengues seguían sin tener la profundidad que se requería para desarbolar una defensa tan engrasada. Y como el fútbol está ya inventado, Arda Güler buscó el tanto desde el balcón del área con un envío que rozó el travesaño.
Vini Jr., algo intermitente, caracoleó entre rivales y lamentó la aparición estelar de un Javi Galán que cortó la trayectoria y evitó males mayores para los suyos. La fatiga extrema por el incansable esfuerzo dejó a Rubén García sin fuerzas, por lo que acabó marchándose al banquillo, desde donde vio dos tantos: uno de Mbappé, anulado por fuera de juego, y otro del ex del Flamengo, válido y legal, tras culminar una extraordinaria internada de Valverde (73').

Después, un grosero error de Catena pudo traducirse en el 1-2, pero lo frustró Galán con una acción más propia de un defensa de futbolín. La incorporación de Gonzalo, ubicado como extremo, no dio los frutos esperados. Y si el canterano pasó desapercibido, mucho peor fue lo del recién ingresado Ceballos, que hizo posible el 2-1, obra de Raúl García con una genialidad, tras regalar el balón al contrario en el 90'. Del suspense por la revisión a la euforia. Gloria para Osasuna.
Jugador Flashscore del partido: Ante Budimir.
