Centro de datos del Levante-Elche
Luis Castro, desde su llegada, refrescó al Levante. Cuatro puntos de nueve tras visitar el Sánchez Pizjuán y el Bernabéu y recibir a la revelación de LaLiga fueron algo más que una llegada deseada.
Sin embargo, la gran prueba estaba ante sus ojos: ganar el primer partido de la temporada en casa.
Tampoco tenía un rival fácil. Los de Sarabia llegaban a Valencia como una de las sensaciones del campeonato, aunque venían de dejarse remontar dos goles en el Martínez Valero y afrontaban otro gran examen: ganar por primera vez fuera de Elche.
Con un destello basta
Aunque la primera ocasión la firmó Diang, el peso del juego en los compases iniciales lo llevó el equipo local.
Todas las jugadas pasaban por las botas de Carlos Álvarez, mientras que Etta Eyong se mostró mucho más activo tras su decepcionante actuación ante el Real Madrid, ofreciendo desmarques y atacando el espacio con mayor decisión. Eso sí, no se libró de unos tímidos pitidos por parte de la afición levantinista.
No había miedo en las filas granotas, pero el gran momento de forma de los ilicitanos hacía que los de Sarabia solo necesitaran un chispazo para marcar la diferencia. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. La jugada se construyó desde atrás: Febas condujo, Valera se sumó a la acción y el balón terminó cayendo en un barullo dentro del área. Como suele suceder en este tipo de acciones, la fortuna sonrió al más oportunista. Álvaro Rodríguez no perdonó ante Ryan y puso el 0-1 en el marcador.
El gol no desanimó al Levante, que mantuvo la idea con la que saltó al césped y embotelló durante muchos minutos a los franjiverdes en su propio campo.
Sin embargo, pese al dominio territorial y a la insistencia, Iñaki Peña no tuvo que convertirse en héroe. Ni Carlos Álvarez ni Etta Eyong lograron encontrar portería, y el control granota no se tradujo en ocasiones claras antes del descanso.

¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!
El buen tramo levantinista no se vio recompensado en la primera mitad, pero la insistencia acabó premiando a los de Luis Castro. Toljan, en una de las primeras acciones de la segunda parte, puso un centro que aprovechó a la perfección el capitán. Pablo Martínez se adelantó a la zaga visitante y, con un toque sutil, envió el balón al fondo de la portería.
Aunque el marcador reflejaba el empate, las sensaciones indicaban que el Levante merecía más. Sin embargo, un fallo inexplicable de Etta Eyong a puerta prácticamente vacía y su posterior despeje bajo palos al remate de Iván Romero frenaron el impulso local. El camerunés, de forma involuntaria, se vistió de defensor ilicitano y negó la remontada a los suyos.
Ese mal sabor de boca desapareció tan solo dos minutos después. Pablo Martínez colgó un balón precioso al área y Dela, con un potente remate, superó al exbarcelonista para culminar la remontada granota.
Sarabia y los suyos seguían en la UCI. Los goles no provocaron la rebeldía visitante y los cambios entraron al campo sin pena ni gloria.
La urgencia y el paso de los minutos acongojó ligeramente al Levante, que se veía con los tres puntos en la palma de la mano, y dio alas a un Elche que debia apretar para al menos salvar un punto.
En un balón al área y tras una prolongación, Adam se sacó de la manga una chilena espectacular para hundir al Levante y rescatar un punto para los suyos.
O eso parecía. El Levante se ató los machos y Maturro, en un saque de esquina botado por Olasagasti, dio la primera victoria en casa a los granotas con otro cabezazo cruzado.

Jugador Flashscore del partido: Pablo Martínez (Levante).
