El marroquí jugó en tres partidos del torneo internacional. Con el Villarreal acumulaba 15 encuentros disputados en lo que iba de temporada.
Tras su paso por la cantera barcelonista, fichó por el equipo groguet y encontró la regularidad durante la primera temporada, en la que disputó 39 partidos en los que consiguió nueve contribuciones de gol.
En su mejor momento, sufrió una lesión de ligamento cruzado y su progresión se vio truncada.
Después de vivir una temporada y media algo irregular, hace las maletas hacia vallecas en busca de minutos.

