El Espanyol arrancó la temporada en su estadio con una importante goleada (3-0) al Levante y borró de un plumazó el recuerdo de las dificultades que atravesaron en el tramo final del curso pasado.
Durante el partido contra el cuadro granota destacaron varios nombres propios. Uno de ellos fue el de Javi Hernández (22), que disputó 82 minutos en los que repartió una asistencia y firmó una nota de 7.6, según el algoritmo de Flashscore.
Con su actuación, el mediapunta barcelonés recién llegado de una cesión en el Mirandés demostró que su tiempo de cocción ha terminado y está más que preparado para rendir a buen nivel a las órdenes de Manolo González. Así lo atestiguan algunas de sus estadísticas, como los tres pases clave que entregó (líder en este apartado).
Pero si algo llamó la atención del canterano perico fue su compromiso, que le permitió acumular cuatro recuperaciones de balón, tres de ellas en campo rival, cinco de nueve duelos defensivos ganados (56% de éxito) y tres entradas exitosas. Además, los jugadores levantinistas no consiguieron superarle con regates ni una sola vez.
Tampoco se quedó corto Hernández en la faceta ofensiva, con cuatro toques en el área rival, un 73% de acierto en los pases (19/26), tres regates intentados (segundo del partido) y dos disparos realizados de los que uno fue entre los tres palos.
Desde luego, su partido ante el Levante fue toda una declaración de intenciones de cara a la visita del Real Madrid a Cornellà del próximo sábado (21.30 horas), en la que el chico tratará de brillar por primera vez ante un grande.
