Cuestionado por su marcha, Marcelino reconoció el motivo exacto de por qué fracasaron las conversaciones. "La continuidad no se dio porque el club solamente nos ofreció un año y para nosotros era innegociable quedarnos como mínimo para dos temporadas. Y ese fue el desencuentro. Las dos partes nos mantuvimos firmes en cada una de las posturas y eso fue lo que nos llevó a finalizar nuestro contrato el 30 de junio".
Acto seguido, el conjunto 'groguet' anunció el fichaje de Iñigo Pérez... por tres campañas. Un detalle que no pudo pasar por alto el asturiano. "Yo me lo tomo con naturalidad. La dirección del club es la que decide. Y si prefiere darle tres años a un entrenador nuevo, que no conoce, con una temporada mencionable en el Rayo, y no prefiere darle dos o tres al que ya tenía, y que vino aquí en una situación complicada, con 12 puntos en 13 partidos...".
Más argumentos de Marcelino
Siguió enumerando Marcelino, dando argumentos de por qué cree que debía seguir. "Luego el equipo en esa temporada suma 34 puntos en la segunda vuelta. Se logran traspasos, plusvalías. A la temporada siguiente quedas quinto. También haces traspasos por más de 100 millones, reconstruyes el equipo y queda tercero. Y consideran que no deben darle una continuidad al entrenador de varias temporadas, sumado también a una experiencia anterior magnífica, donde este cuerpo técnico había cogido el equipo en Segunda División y al final de nuestro trayecto estaba cuarto clasificado. Eso es entendible, yo lo entiendo perfectamente", recalca en un tono seguramente irónico.
"Para mí no supone una decepción, aunque en su momento me lo pudo parecer, por el mes de diciembre, en ese primer ofrecimiento. Tuve una sorpresa, pero luego lo acepto y, por supuesto, no lo comparto, porque si lo hubiera compartido, hubiera firmado ese año de contrato. Pero la dirección toma el camino que cree más oportuno para su equipo", continuó Marcelino, al que se le preguntó si la oferta pudo ser una manera de empujarle a no aceptar.
"No lo sé. Pero, yo creo que nos conocíamos lo suficiente como para decirme que, si no contaban con nosotros, no ofrecernos ese año. De hecho, hubo un periodo bastante largo de negociación, a ver si al menos yo cambiaba mi opinión. Era obvio desde mi punto de vista que no la iba a cambiar. Y la finalidad con que se me ofreció ese año de contrato no es una pregunta para mí. Para mí la pregunta es por qué no acepté un año y si quería más. Y yo, ofreciéndome un año, sí puedo decir que en mi caso no lo aceptaba porque consideraba que era una falta de confianza hacia este cuerpo técnico cuando había un conocimiento personal y profesional suficiente para alargar el periodo contractual. Y si no, pues no pasa nada", replicó.

Su futuro
Tras salir del Villarreal, Marcelino García Toral ha dicho ya varias veces que lo más previsible es que entrene en el extranjero. "Sí, me lo planteo como una opción real. Es que creo que es nuestro punto de progresión para seguir entrenando. No veo yo ahora una situación favorable en la Liga española. Para iniciar, imposible, y luego la temporada es lo que nos puede deparar. Vemos el mercado de fuera como una solución, siempre y cuando, como dije al principio, el proyecto sea convincente".
Por último, el asturiano defendió la temporada hecha por el conjunto 'groguet', que terminó en tercera posición por delante del Atlético. "Esta temporada tiene muchísimo mérito", defendió Marcelino, que habló de las lesiones. "Empezamos sin cuatro titulares de la temporada anterior, que habían sido piezas fundamentales en la segunda vuelta decisiva para la consecución de la Champions, con 40 puntos. Tres, por traspaso en la parte ofensiva del equipo, y un cruzado como el de Logan Costa. A esto se unieron las repetidas lesiones de Juan Foyth, la de Kambwuala de toda la temporada, la de Cabanes... Estuvimos en situaciones a nivel de grupo difíciles. Y el equipo se ha sobrepuesto a todas ellas".
Además, cree que la mala Champions no fue un lunar tan grande porque también cabe la interpretación. "Había que reconstruir el equipo cada vez que ibas a la Champions, donde recibimos excesivos mazazos. Y recuperarte de ese mazazo, teniendo en LaLiga una respuesta exagerada y brutal tiene muchísimo mérito. Y te clasificas para Champions cuatro jornadas antes, sacas 15 puntos al quinto y 20 al sexto. Luego hubo una relajación que corregimos con un partido magnífico ganando 5-1 al Atlético y confirmando el tercer puesto. Es difícil calificar la temporada sin una matrícula de honor. Cierto es que en la Champions no hemos respondido al nivel de puntuación que creo que teníamos capacidad para ello, pero en la mayoría de los partidos hemos competido muy bien".
