La selección española siempre es tema de debate. Es lógico, normal. Es uno de los mejores equipos del mundo. Para no ir muy lejos, campeones de la Euro 2024; subcampeones de la Nations League en donde únicamente los penaltis y un formidable Cristiano Ronaldo lograron diezmar a los dirigidos por Luis de la Fuente.
De la Fuente, en cuestión, ha vuelto a tomarse algunas portadas de la prensa nacional en la mañana de este domingo. El motivo, evidente: Joan García (24).

El partido del portero del Barcelona en el RCDE Stadium se define en una palabra: formidable. La parada en el minuto 19', en especial, en donde primero frena un balón y luego utiliza a Gerard Martín (19) como escudo le han valido para llevarse los elogios del mundo, además de otra serie de paradas que han sostenido el arco y la ventaja tardía del Barça en Cornellà.
Enorme en Cornellà
Saber sufrir es uno de los artes del fútbol. El Barcelona de Flick ha logrado desarrollar esa habilidad en el último tiempo. La irregularidad del inicio de LaLiga parece superada, en parte, por las buenas actuaciones de Joan García. El portero se ha adaptado con facilidad a su nuevo hogar y el sábado, en 'Territorio Comanche', como dice Pérez Reverte, ha demostrado varios puntos típicos de un guerrero, de un soldado dispuesto a darlo todo por los suyos.
El primero, personalidad. Insultos. Silbidos. Amenazas del lanzamiento de ratas al campo. Nada de lo anterior afectó a un Joan que salió a calentar tranquilo, moviendo los brazos y con el foco puesto en el partido.
El segundo, la inteligencia. La doble parada. Estupendo. Los buenos delanteros ganan partidos. Una buena defensa y un buen arquero, como es el caso, ganan títulos. Puede decirlo el Real Madrid, que se sostuvo en París contra el Liverpool a base de un Courtois que frenó en nueve ocasiones a los reds. También en Wembley, en 2024, el portero belga tuvo un rol protagónico y evitó que el Dortmund se adelantara.
De la Fuente ha mantenido su base
De la Fuente se ha mostrado, desde otra perspectiva, justo con los suyos. El seleccionador nacional siempre ha defendido a quienes lo han acompañado desde el inicio de su proceso. Unai Simón (28), porterazo e indiscutible en 'La Roja', es el primer arquero. David Raya (30), del Arsenal, líder de la Premier League y con una gran salida de balón, el segundo; Álex Remiro (30), de la Real Sociedad, el tercero.
En una cuarta línea ha aparecido Joan en el último tiempo. Pero, aquí viene la pregunta en cuestión ¿No está haciendo los méritos suficientes para obtener al menos una tercera o segunda línea? El FC Barcelona no es un equipo de mediana tabla. Ni un club que pelea por el descenso.
Es un plantel que ganó el triplete doméstico el año pasado. Que lidera LaLiga actual y que quiere dar el golpe para volver a conquistar la esquiva Champions League.
A veces, la rigidez no es el mejor aliado. Puede que sea un factor común en los entrenadores de fútbol, en donde la terquedad y el dominio de las ideas propias por encima del resto suele predominar. Sin embargo, otros como Flick, por ejemplo, han demostrado que en muchos casos hacer cosas diferentes a las marcadas por las líneas estructurales del vestuario o de la continuidad de procesos, ofrece buenos resultados.
