Centro de datos del Girona-Barcelona
Con la titularidad de Raphinha, con el que el Barça estaba invicto en los 14 partidos de Liga que había jugado, y a pesar de la goleada encajada en Copa ante el Atlético, Flick no tuvo reparo alguno en insistir en colocar su defensa en la línea de medio campo. El Girona tenía aprendida esa lección y buscó con insistencia la espalda de los laterales, especialmente la de Koundé con Bryan Gil. Eso cuando recuperaban en su terreno de juego. Porque su intención primaria era la de robar en la zona de tres cuartos, imitando la presión alta que también ejercían los culés.
La consecuencia de todo esto fue un combate sin cuartel, con una intensidad imposible de mantener, lleno de transiciones y ausente de ataques estáticos. Todo verticalidad. Precioso para el espectador. Pero en ese cuerpo a cuerpo, la calidad suele imponerse. De ahí que, primero Raphinha, y a continuación Lamine Yamal, tuvieran dos claras ocasiones para abrir el marcador. Golpear con la derecha en el caso del brasileño y un vano intento de picadita del español a Gazzaniga fueron los pecados de los azulgrana.

El mejor Girona, salvado por la madera
No se arrugó el cuadro local, ni mucho menos. En el ecuador del primer tiempo, Vanat probó los guantes de Joan García, pero lo hizo con la diestra. Fácil para el meta. Luego, tras un latigazo lejano de Raphinha, volvió a intentarlo el punta ucraniano. Esta vez sí disparó bien, pero respondió aún mejor el portero. Eran los mejores momentos de los de Míchel Sánchez, con un Bryan Gil desatado que puso un caramelo en la bota de Vanat, que llegó una pizca tarde para empujar el balón a puerta vacía.
Pero como era un partido de ida y vuelta constante, sin tiempo para parpadear, enseguida el Barça dio la réplica. Raphinha, otra vez él, estrelló un balón en palo. El mismo al que Lamine Yamal, en la última acción antes del descanso, envió el penalti que había provocado Dani Olmo.
Cubarsí y Lemar
Sin cambios regresaron de los vestuarios, pero más imprecisos. Que se lo digan a Eric García y a Vitor Reis, que hicieron temblar a sus compañeros. Fue el Barça de nuevo el que tomó la iniciativa del juego, acercándose más y más a Gazzaniga. Hugo Rincón apareció salvador para evitar un pase de volea de Raphinha a Ferran, pero instantes después perdió sus privilegios de héroe al ser superado por Cubarsí en un salto que acabó con el gol del central blaugrana, su primero en LaLiga.
Tres minutos le duró la alegría a los de Flick y al propio Cubarsí. Un despeje suyo corto se lo quedó Vanat para ofrecer una ofrenda de gol a Thomas Lemar, que firmó el 1-1.

La hora de Joan García... y de Fran Beltrán
Tanto subieron los ánimos en Montilivi que, ya con varias sustituciones en ambos, incluidos Raphinha y un Eric que salió con lágrimas por un problema físico, Fran Beltrán pudo marcar el segundo de los locales con un testarazo picado. También Iván Martín, en acción personal, pero Joan García se agigantó. Incluso, aunque ya no valía, se revolvió desde el suelo para evitar con la parada del año un tanto de Vanat, que estaba en fuera de juego. No sería el único paradón más, pues con el Barça desbordado, también ganó un mano a mano a Joel Roca.
La exhibición de su ángel de la guarda debió picar en el orgullo a sus compañeros, que iniciaron el acoso incesante al enemigo. Le tocaba sufrir a los gironís. Pero después de unos minutos en el infierno, se sacudió la presión. Y lo hizo tan bien que acabó marcando Fran Beltrán el 2-1. Llegó con polémica, por una posible plancha a Koundé que ni el árbitro ni el VAR consideraron punible. A Flick se lo llevaban los demonios.
Aún quedaban cinco minutos más otros siete que añadió Soto Grado. A Lewandowski le anularon un gol en claro fuera de juego. También pudo sentenciar a la contra el Girona. Y el encuentro, por cierto, acabó con tangana por una roja directa a Joel Roca al cazar de mala manera a Lamine Yamal. Al final, 2-1 y el nuevo líder es el Real Madrid.

Jugador Flashscore del partido: Thomas Lemar (Girona).
