El susto en el equipo che y en el propio jugador fue tremendo cuando se fastidió la articulación, pero las pruebas realizadas el día después descartaron una lesión más grave.
Al final, se ha quedado, según reza el parte médico oficial del Valencia, "en un esguince del ligamento colateral medial de su rodilla izquierda".

De este modo, el central podrá seguir un tratamiento conservador: un plan terapéutico médico, fisioterápico y de readaptación en la Ciudad Deportiva de Paterna bajo el cuidado del cuerpo médico.
Del mal, pues, el menos para Tárrega, que respira ante el regate que le ha hecho al quirófano y a un percance mayor.
