"Si alguien marca 40 goles, desde luego no le cerraremos las puertas, pero si me baso en mi experiencia, es mejor tener a cuatro jugadores que marquen 12 goles. Serán 48 goles y es mejor que 40". La cita es de Luis Enrique, antiguo entrenador del Barça, quien explicaba en agosto de 2024 cómo su PSG iba a vivir sin Kylian Mbappé, que se marchó aquel verano al Real Madrid. Dos años después, el París Saint-Germain es doble campeón de Europa y no echa de menos al estelar goleador francés.
El PSG ha conquistado sus dos trofeos sin fichar a un delantero centro de renombre. Apostó por un Ousmane Dembélé recolocado en el eje, que terminó como Balón de Oro la primera temporada, y por un Khvicha Kvaratskhelia dosificado en la Ligue 1, que acabó como tercer máximo goleador de la competición europea con 10 goles y seis asistencias, por detrás de... Mbappé (15 goles y una asistencia) y Harry Kane (14 goles y dos asistencias). Y justo por delante de Ousmane Dembélé, con ocho goles y dos asistencias. El de París fue el único club que situó a dos jugadores entre los 10 primeros en la temporada 2025-2026.
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El Barça también sabe marcar sin Lewandowski y Ferran Torres
Es algo que ha inspirado a Hansi Flick, que debía encontrar la manera de sustituir a Robert Lewandowski y sus 19 goles en todas las competiciones la temporada pasada y también los 21 que marcó Ferran Torres, que se marchó al PSG. En cualquier caso, al arrebatarle Rodri al Real Madrid, recién proclamado campeón del mundo, el Barça hizo un doble movimiento: impidió que su rival se reforzase en una zona del campo que necesitaba mejorar mucho y, además... encontró la clave para seguir siendo igual de demoledor en ataque.
Si los culés lamentaban las salidas de sus dos goleadores de arriba, Flick y otros tenían motivos para el optimismo pese a la no llegada de Julián Álvarez. En las dos últimas temporadas de la Champions League, los máximos goleadores blaugranas de la competición no jugaban en punta y fueron Fermin López y Lamine Yamal (seis goles y cuatro asistencias cada uno), en lugar de Lewandowski y Ferran. La temporada anterior, Raphinha incluso terminó como máximo goleador de la Champions League, con 13 tantos y nueve asistencias.
El Barça todavía cuenta con jugadores que saben marcar, incluso después de estas dos bajas de peso. Y Flick ha encontrado en Rodri la forma de llevarlos a su máximo nivel. El Balón de Oro viene de disputar un Mundial de altísimo nivel, si bien todavía le falta ritmo después de su rotura del ligamento cruzado. Se está incorporando progresivamente al juego azulgrana y ha hecho levantarse al público del Camp Nou con cada entrada al campo. Ahora, simplemente, lo hace por su inteligencia y precisión en el juego.
El sistema Rodri y la apisonadora ofensiva
Sin un '9', el Barça de la temporada 2026-2027 es todavía más vertical y asume más riesgos que en años anteriores. El técnico alemán ha encontrado en Raphinha a un goleador providencial, capaz de marcar 14 goles en ocho partidos en todas las competiciones. Capitán ejemplar sobre el terreno de juego y hombre de equipo que pelea tras cada pérdida, el brasileño, antes de su lesión, ha vivido un inicio de temporada idílico en un Barça que promedia 4,3 goles por partido.
Pero fue lesionarse y los aficionados presguntarse: ¿puede el Barça seguir aplastando a sus rivales sin su '9', máximo goleador del campeonato (12 goles y tres asistencias en LaLiga)? Todavía tiene a Lamine Yamal, deslumbrante desde hace semanas y segundo además en la clasificación de goleadores de LaLiga, con siete dianas y cinco asistencias. Y hay algo más: el FC Barcelona conserva su sistema, que ataca con un 2-3-5 y se apoya... en Rodri para poder lanzarse al ataque con más efectivos.
Situado en el corazón de ese centro del campo de tres durante la fase ofensiva, el español tiene una misión: controlar la profundidad en un equipo que se mueve constantemente y se incorpora con mucha frecuencia al ataque. Se coloca en función de los movimientos de sus compañeros para cubrir los espacios que dejan libres y anticiparse a las posibles pérdidas de balón.
Menos contraataques recibidos, más balones recuperados para atacar mejor
Así, el Barça llega a tener a ocho jugadores asaltando la portería rival, sabiendo que a sus espaldas Rodri se encarga de cubrirles. El dorsal 16, con un radio de acción enorme, es todavía más importante porque la temporada pasada, cuando el rival lograba superar la presión tras pérdida, la línea defensiva quedaba desguarnecida y a contrapié, lo que permitía al adversario lanzarse solo al contraataque.
Con Eric Garcia a su derecha y Pedri a su izquierda, Rodri actúa como un electrón libre en el eje. Cuando sus compañeros se incorporan, es él quien sale inmediatamente para mantenerse en una segunda línea, cortar las trayectorias de los balones, analizar las posiciones de los rivales para dificultarles la tarea, cometer faltas tácticas o incluso recuperarles el balón directamente de los pies. Aunque asume más riesgos, el Barça tiene así más jugadores cerca del balón cuando lo pierde. Puede contener los contraataques rivales y también recuperar antes la pelota para volver a lanzarse al ataque.
Es una máquina que concede poco respiro a sus adversarios y un esquema táctico arriesgado, que exige a Rodri una atención y una inteligencia posicional constantes. De momento, está dando resultados: el Barça ha encadenado su mayor racha de victorias consecutivas en todas las competiciones al inicio de una temporada y nunca había marcado tantos goles en el campeonato... Además, gracias al papel clave de Rodri en defensa, solo encaja 0,6 goles por partido, frente a los 0,9 de la temporada pasada.
Y más allá de su histórica media de goles por partido, el juego de Rodri también permite que todos sus compañeros se animen a probar suerte en el área. Después de 10 partidos en todas las competiciones, ya son 10 los jugadores diferentes que han marcado al menos un gol esta temporada: Raphinha (14), Lamine Yamal (ocho), Fermin López (cinco), Karim Adeyemi (cuatro), Gabriel Jesus (tres), Joao Cancelo (dos), Anthony Gordon (dos), Jules Koundé (uno), Pedri (uno), Xavi Espart (uno). El Barça puede marcar sin delantero centro, pero resulta incluso más imprevisible con tantos jugadores en el área capaces de marcar en cualquier momento. Con este sistema, Flick ha ido todavía más lejos que los famosos cuatro jugadores con 12 goles de Luis Enrique.
"Rodri aporta estructura al equipo"
Por supuesto, Flick está encantado al comprobar que su pivote cumple tan bien todo lo que había imaginado para hacer ofensivo a su Barça pese a la ausencia de un '9' nato. "Todo lo que hace Rodri sobre el terreno de juego, con balón o sin él, tiene sentido. Aporta estructura al equipo", ya elogiaba el técnico el pasado 6 de septiembre, después de una victoria por 0-5 en Valencia, en la primera titularidad del recién llegado. Es increíble, y Bernal va a aprender mucho de él".
Además, el técnico alemán felicitó a su centrocampista después de la victoria por 1-4 frente al Galatasaray esta semana en la Champions League, en una segunda jornada en la que el FC Barcelona no podía contar con Raphinha, todavía lesionado, pero sí tenía a Lamine Yamal y... a Rodri. "Hemos impuesto nuestro estilo ofensivo. Rodri, Pedri y Fermín han hecho un trabajo impresionante en el centro del campo".
Este sábado, frente al Real Betis, el Barça podrá contar de nuevo con Raphinha, ya recuperado de su lesión. Pero sabe que, aunque su goleador del inicio de temporada se quede en el banquillo, tiene a su otro hombre para todo, garante del sistema y capaz de permitir que los blaugranas ataquen una y otra vez con cada vez más efectivos.
