"El Real Racing Club ha detectado, sin ningún género de duda, a 41 personas integrantes de su ecosistema, abonados (15), simpatizantes (seis) e inscritos (20) en el Registro Activo de Solicitantes de Entradas (RASE), como protagonistas de episodios de reventa de entradas o abonos de cara al partido del domingo en los Campos de Sport entre el Racing y el Real Madrid".
Así comienza el comunicado oficial del club cántabro, desvelando que ha pillado in fraganti a esos potenciales revendedores y que ha bloqueado sus localidades. Es más, se les ha avisado de que no podrán acceder al estadio sin pasar antes por taquilla "para aclarar la situación", y de que se extremarán los controles de acceso.
Del mismo modo, el Racing, apoyándose en los estatutos de la entidad, ha abierto un expediente a cada persona "por incumplir la normativa aplicable a los abonos, los carnés de simpatizante y las entradas".
Una vez cumplimentados los trámites de cada uno de estos expedientes, el club comunicará a los afectados y al racinguismo en general la resolución de los mismos.
"Desde el Real Racing Club queremos, una vez más, apelar a la solidaridad entre los racinguistas. Con un estadio que evidentemente se ha quedado pequeño para atender la demanda que se genera en la mayoría de los partidos y, muy especialmente, en aquellos con carácter de acontecimiento como es el caso de la visita de los grandes del fútbol español, no se puede tolerar que unos racinguistas pretendan hacer negocio a costa de otros racinguistas, que han cumplido con la normativa y que por exceso de demanda no han podido siquiera acceder a comprar una entrada", señala el comunicado.
