Centro de datos del Villarreal-Espanyol
Nunca se sabe qué esperar de un equipo que acaba de despedir a su entrenador, que tiene al nuevo en la grada, pero sin haber entrenado aún, y al interino en el banquillo. Mental y futbolísticamente puede ser una bomba. Por eso el Villarreal estuvo inquieto en los primeros minutos, como viéndolas venir, a ver de qué pie cojeaba este Espanyol de Sergio García. Y mientras aguardaba, casi se da con un canto en los dientes si Roberto hubiera tenido más flequillo para rematar un centro ajustadísimo de Edu Expósito.

Había comenzado el cuadro periquito ambicioso con y sin balón, con una presión alta que, sin embargo, no le permitió cumplir con su objetivo del gol, y que fue bajando en intensidad conforme avanzaban los minutos. Es lo que permitió, cada vez más, las internadas de Cardona, más extremo izquierdo que lateral. Y aunque la enésima lesión muscular de Gerard Moreno desajustó un poco el esquema local, no pasó demasiado para que los groguets, después de un buen intento del visitante y debutante Santiago, por fin probasen los guantes de Fortuño con un disparo de Mikautadze.
El Espanyol, aun así, no repelió la batalla. No permitió que le encerrara el rival y buscó el cuerpo a cuerpo, aunque sin pólvora. Apenas un disparo cercano de Bryan Zaragoza al que Gulácsi respondió bien. Desde ahí, en el último cuarto de hora hasta el descanso, todas las opciones fueron locales. Moleiro, tras un grave error de Cabrera, desaprovechó un dos para uno; Cardona estrelló un balonazo en el pecho de Fortuño, bien colocado; y Pépé lo intentó con dos zurdazos que acabaron lamiendo el palo sin pillar portería.

Muerde el Espanyol
De vuelta al tapete verde de La Cerámica, primer susto para los amarillos con una rápida acción de Javi Hernández que encontró a Roberto en el área para rematar a placer. La alegría duró un par de minutos, hasta que la revisión de la jugada mostró un agarrón del goleador a Pau Navarro. La exageración de éste en la caída lo mismo le pudo costar un disgusto, mas consiguió su objetivo de que la diana fuese anulada.
Ese pareció provocar un efecto en los de Iñigo Pérez, con Mikautadze obligando a una buena intervención del meta espanyolista. Pero entonces llegó el segundo susto, y este sí decisivo. Un gran centro de Bryan Zaragoza lo mejoró aún más Cabrera, que se había quedado en el área, y que mostró dotes de ariete para, ahora sí, subir el 0-1 al marcador.
Necesitaba el Villarreal una respuesta rápida, clara y contundente. Pero las soluciones no llegaban. La menos mala, un remate de Buchanan que no pilló la rosca. Fueron minutos de impotencia de los groguets, sin demasiadas ideas. Y eso que Ayoze ya estaba en el terreno de juego. El recurso de los centros sirvió para embotellar a los barceloneses, pero el engranaje defensivo funcionó a la perfección. Por más que lo intentaron, que insistieron, que probaron fortuna, no encontraron el gol. Ni con Gulácsi subiendo a rematar el último córner del encuentro.
Al final, triunfo espanyolista que les hace tomar oxígeno, dormir tranquilos a la espera de comenzar la era Eder Sarabia, y que deja muy tocado a un Villarreal que ha visto frenada su remontada tras un mal inicio de curso.

Jugador Flashscore del partido: Fortuño (Espanyol).
