Willy: "Sin Alexia Putellas, pierde más LaLiga F que el Barça"

Willy, con el Valencia
Willy, con el ValenciaInstagram de Willy/Flashscore

Ana Romero, más conocida como Willy, es una de las jugadoras que puso su granito de arena para que viviéramos la brutal eclosión del fútbol femenino español de los últimos años. Figura icónica de la pasada década de La Liga F, militó en Espanyol, Barça, Sevilla, Betis, Valencia, Rayo Vallecano y Ajax. Wily, que es licenciada en Medicina y trabaja como doctora, ha charlado sobre su trayectoria y sobre el fútbol femenino con el Country Manager de Flashscore España, Óliver Domínguez.

¿Cómo se lleva en el fútbol femenino haber jugado en Sevilla y Betis, la rivalidad se nota tanto como en el masculino?

Está claro que la rivalidad entre Sevilla y Betis a nivel de club y a nivel de aficiones es algo especial, algo diferente al resto. Yo creo que es un derbi especial, incluso comparándolo con Barcelona y Madrid. Hay mucha pasión, es una misma ciudad, muchas familias con miembros de ambos, incluso del Betis los padres e hijos del Sevilla. 

Al principio yo jugué en el Sevilla, jugaba en el Híspalis y el Sevilla lo compró, entonces pasó a formar parte del Sevilla. Y fue raro, puesto que siempre hemos sido béticos, toda mi familia es bética, pero yo creo que fue importante el paso que dio Sevilla con el fútbol femenino. 

Yo siempre seré defensora de cualquier club que apueste por el femenino. Luego ya volví a jugar al Betis porque quería hacerlo antes de retirarme, vestir los colores del equipo del que yo soy seguidora. Pero sí que está claro que el Sevilla sigue haciendo las cosas en el femenino mucho mejor que el Betis y a la vista están los resultados. 

Para mí fue un trabajo, me llevé también muchas bromas de parte de amigos míos sevillistas cuando vestía yo esa camiseta, pero para mí fue siempre un trabajo y yo siempre quería hacerlo bien. El Sevilla está haciendo un muy buen trabajo y hay que agradecérselo, hay que seguir apoyándolo, y la afición tiene que seguir detrás del equipo. 

Del Rayo glorioso al Barça pasando por el Espanyol

Vivió dos grandes etapas o momentos de fútbol femenino en España, esas dos ligas con el Rayo y luego otras dos con el Barça en lo que sería un poco el inicio de la dinastía que estamos viviendo ahora. ¿Cómo fueron esos años? 

Recuerdo con especial cariño los del Rayo, al final era la primera vez que salía de casa, era muy joven y era un club muy familiar, que apostó mucho por el femenino y se llevó unos cuantos títulos. Luego ya fiché por el Espanyol y también nos ganaron una Liga y otra Copa. Es una época muy bonita porque jugamos Champions, jugamos en el Teresa Rivero, y yo creo que fue de los primeros equipos que abrió su estadio para el femenino, que se llenaba, la afición venía a ver la Champions y a animar a las chicas todos los domingos. 

Yo creo que se creó bastante buena comunión entre la afición y el equipo, el Rayito femenino, como se decía, era un orgullo para el club. Una pena también que ahora mismo es otro de los equipos que no cuenta con el equipo en Primera división y que ha perdido también todo el apoyo que se le daba. 

Me acuerdo celebrar en la Fuente de la Asamblea los títulos, aquello estaba lleno, era como si los chicos hubieran ganado y yo creo que en esos años era algo increíble, algo muy bonito. Ahora ya es más fácil ver algo así en varios equipos, pero en esa época, aunque vivíamos del fútbol, hacía que nos sintiéramos más aún como futbolistas profesionales. 

En la época del Barça ya estaba más consagrada en mi carrera deportiva. Tenía varias ofertas también del extranjero, del Chelsea y de Estados Unidos, pero a mí me gustaba mucho el proyecto del Barça. Tenía grandes amigas también de la selección allí jugando ya y empezaba a verse lo que se presuponía que iba a pasar, un reinado que dura hasta el día de hoy. Yo sí tenía ganas de jugar en un club tan grande como el Barça, de vivir lo que venía siendo la filosofía de allí, del club, y la verdad es que no me lo pensé mucho. Fueron muy buenos años también con títulos, con Champions, Copas de la Reina y también muy buenas amistades. Fueron dos etapas que recuerdo con especial cariño. 

Willy, con el Barcelona
Willy, con el BarcelonaInstagram de Willy

¿Cómo era el Barça en aquellos años? Supongo que ha evolucionado muchísimo como todo el fútbol femenino. 

Yo creo que no hay deporte ni masculino ni femenino que haya evolucionado tanto como el fútbol femenino en los últimos 10 años. Eso se traduce en los clubes sobre todo y también en las ligas, por ejemplo, vemos la liga inglesa, sobre todo, que yo creo que está un puntito por encima de la nuestra. 

En aquellos años entrenábamos allí en las instalaciones del Barça, todavía en barracones, que en invierno muchas veces no había ni agua caliente, y entrenábamos por la tarde. En el segundo año empezamos a entrenar más pronto y en el tercer año ya se profesionalizó la sección y nos dieron otros vestuarios al equipo. 

Tampoco había tanto staff como había ahora, pero al final estando en un club como el Barça, la verdad es que disponíamos de los gimnasios igual que los chicos, yo creo que nos trataban bastante bien, lo que pasa es que obviamente al ir creciendo y al profesionalizarse la sección se ha ido aumentando en todo, tanto en los criterios económicos que las jugadoras van percibiendo como en la cantidad de medios de que disponen. 

Los viajes eran en autobús la mayoría, y ahora muchas veces es difícil ver que el Barça vaya en autobús. Todo ha sido una evolución, pero yo creo que se empezó desde el principio creyendo en un proyecto que se ha ido desarrollando y que ahora mismo es lo que vemos. 

¿Cómo fue el paso del Espanyol al Barça? Porque también es una rivalidad ciudadana. 

Sí, es una rivalidad ciudadana. Yo estuve muy contenta en el Espanyol. También fue un equipo donde se consiguieron muchas cosas, un gran equipo, en aquella época era el mejor equipo de España, con jugadores como Vero Boquete, Vanessa Jiménez, Sara Monforte, estaban ahí también Alexia… Un proyecto por el que se apostó muchísimo, aún recuerdo las goleadas que le metía el Espanyol al Barça. 

Sí que es cierto la rivalidad que hay también en la ciudad, pero, para mí, era un trabajo, era mi profesión, era mi sueño, el querer dedicarme al fútbol femenino, y lo estaba consiguiendo sin haberlo nunca pensado, porque de niña nunca me había imaginado que podía dedicarme a vivir del fútbol femenino y hacer una carrera en el fútbol siendo una mujer. 

Las carreras pasan por diferentes etapas y en ese momento llamó el Barça y era una oportunidad que no podía rechazar. Siempre quedará mi cariño también por el Espanyol y lo agradecida que estuve por el trato que tuvimos y que nos dieron en ese momento, pero tocó cambiar de aire, no irme muy lejos, es la misma ciudad, pero un nuevo proyecto ilusionante y que al final era lo que en ese momento me permitía crecer como futbolista. 

Willy, con el Betis
Willy, con el BetisInstagram de Willy

El adiós de Alexia Putellas al Barça y a LaLiga F

Ha mencionado a Alexia Putellas, que entonces era mucho más joven. ¿Se le veía el potencial de ser el enorme icono que es y que ha sido todos estos años? 

Sí, al final era una jugadora que tenía muchísima proyección ya en categorías inferiores. Cuando yo estaba en la selección absoluta también se veían vídeos de las categorías inferiores y por supuesto ella destacaba. Y luego en el Espanyol era una chica de 17 años, también estaba Sara Mérida por aquel entonces, eran dos chicas jóvenes que al final tenían muchísima proyección. Y bueno, yo creo que le ha pillado un buen momento, un buen momento del Barça, un buen momento de la selección, ser como vanguardia de ambos equipos y al final entre todo ello se convierte en lo que es a día de hoy. 

¿Cómo ve al Barça sin Alexia, sin Ona, sin Mappi? Son bajas súper icónicas en el fútbol español. 

Creo que al final pierde más la Liga F que el Barça, puesto que Alexia también es una jugadora muy importante a nivel más allá de lo futbolístico, es muy mediática, entonces que esté en otra liga que no es la española resta también visibilidad a lo que viene siendo nuestra Liga F. 

Yo creo que el Barça tiene grandísimas jugadoras y que tiene a Aitana, tiene a Patri Guijarro que para mí sería una baja súper sensible en el Barça. En este caso, manteniendo una columna vertebral como la que creo que van a mantener, no creo tampoco que tengan mucho problema por ahora.

Sí que es cierto que eso a nivel mediático, a nivel de impacto, de visibilidad, pues pierde mucho el Barça sin Alexia, claro. Yo creo que a nivel futbolístico hacen las cosas bien y no dejará ir tampoco a mucha gente más. Creo que la baja de Ona también es muy sensible, sí, porque al final es una jugadora que para mí es difícil de sustituir, de reemplazar. Pero bueno, yo creo que futbolísticamente, en la Liga española el Barça no lo va a acusar mucho. 

¿Qué recuerdos tiene de Virginia Torrecilla? ¿Le veía también futuro para triunfar? 

Bueno, de Vir, aparte de haberla conocido desde muy joven también, es una gran amiga y tengo muchos recuerdos, desde los mejores, haber vivido los mejores momentos, celebrando títulos, hasta los peores momentos, con su enfermedad y con el accidente de su madre. Entonces es una persona que, a nivel personal siempre está alegre, siempre es bromista, siempre fue una persona que te gustaba tener a tu alrededor y futbolísticamente para mí era de lo mejor que yo había visto en su época del Barça. Tenía una proyección increíble, un desplazamiento, un golpeo del balón, un abarque del campo, técnicamente era muy buena y era muy joven cuando hizo esa irrupción. 

Entonces, la pena en ese sentido fue la enfermedad, la suerte es que hay algo más importante que el futbol y es la vida. Ella está aquí contenta haciendo carrera, digamos de otro modo, pero también relacionado con el futbol, que eso es siempre bueno, tener a gente como ella dentro del futbol, pero sí que fue una pena puesto que Virginia no tenía techo. Entonces no sabemos qué hubiera sido si no le hubiera pasado lo de la enfermedad, pero obviamente la proyección que tenía Virginia, la calidad y lo que se esperaba de ella, todo el mundo ya lo sabía desde ese primer año que fichó por el Barça siendo una desconocida prácticamente del Mallorca. Era una persona que le hacía falta poco, siempre cumplía, siempre jugaba bien, siempre era regular, entonces ese tipo de futbolistas al final siempre son necesarias en cualquier gran equipo. 

¿Qué supuso irse a jugar a los Países Bajos para usted? Antes no era tan común salir de España

Yo tuve un par de oportunidades de irme al extranjero, una en la Liga de Estados Unidos, cuando era la más importante del mundo, cuando yo estaba jugando en el Espanyol, pero justamente me rompí el cruzado y esa temporada hicieron el único cierre patronal de la liga que se ha hecho. Entonces, al final ahí se paralizaron todas las conversaciones y luego me llegaron las ofertas del Barça y del Chelsea y me decanté por el Barça. 

Siempre tuve ahí como la espinita de haber podido irme al extranjero y no haberlo hecho, siempre pensé que una de mis etapas tenía que ser fuera. Al final siempre me gustaban los retos, me gustaban los desconocidos y también quería aprovecharlo como una oportunidad para poder aprender mejor, manejarme mejor con el inglés y una experiencia en el extranjero yo creía que era lo más enriquecedor. Y cuando me llamó el Ajax, pues al final toda la cultura del club, lo que significa también, ahora mismo el Ajax no está tan bien como antes, yo me acuerdo que mi padre siempre hablaba del Ajax, que llegaba a finales de Champions, el Ajax tenía jugadores icónicos, para mí siempre ha sido un club que me llamaba mucho la atención y era muy atractivo. Entonces tenía, aparte del Ajax, varias ofertas también de otros países, pero bueno, por lo que suponía el club, me llamó la atención y me decidí y allí que fui. 

Willy, con el Ajax
Willy, con el AjaxInstagram de Willy

La evolución de la selección española

Jugó 13 partidos, marcando siete goles, con la selección, ¿cómo ha visto la evolución de España en todos estos años? 

Claro, ahí en esa época eran 13 partidos porque no jugábamos casi nada, eran súper pocas las fechas FIFA que había, entonces no teníamos la suerte que tienen ahora de que se juegan tantas fechas FIFA y ahora, siempre se clasifican para todo. La verdad, ahí sí que he visto una evolución increíble. En la Federación también. Obviamente, con la suerte de que se ha juntado una generación de futbolistas desde hace unos años que es como casi imposible no apostar por ellas. Sería como una locura, pero yo creo que tanto a nivel de medios como a nivel de lo que la Federación está invirtiendo, no solo hablamos del tema económico, sino de lo que quieren hacer con el fútbol femenino. 

Por ejemplo, ahora la Federación yo creo que está haciendo muy bien las cosas con el fútbol femenino. De hecho, a los números nos remitimos, cada vez que hacen cualquier evento, ya sea Copa de la Reina, ya sea de final de Nations League, se llena, se baten récords de asistencia y eso es al final lo que el fútbol femenino necesita, que su Federación apueste por ello. Lo están haciendo muy bien y los resultados a la vista están. 

Obviamente, España tiene gran escuela de futbolistas y eso también es una ventaja. Es más fácil también hacer las cosas bien o apostar por un producto que se vende solo. Yo creo que a la selección le esperan años de grandes éxitos, por cómo se está trabajando y por las personas que están al cargo. Es importante también tener futbolistas importantes de España entrenando a las jugadoras, que estén en la selección, al final conocen el mundo mejor que nadie, han vivido lo peor y siguen luchando porque esto siga mejorando. 

El cambio, ya te digo, ha sido como de 180 grados. Yo me acuerdo de entrenar en las instalaciones del Real Madrid antiguo, allí por la Castellana. Teníamos ropa que a mi padre le quedaba grande. Y tener la gente que pedirse vacaciones para venir a las concentraciones porque si no, no podían venir. Económicamente, a la mayoría de la gente no le compensaba nada. Pero eso es bonito verlo y te da esperanza y también alegría el que todas las que hemos venido antes, que hemos puesto nuestro granito de arena, que hemos luchado para que el fútbol femenino sea mejor, estemos viendo los frutos ahora con las generaciones que vienen, que obviamente están viviendo una realidad del fútbol femenino que era impensable hace 15 años. 

Las licencias que hay de fútbol femenino de chicas jugando al fútbol en España se han triplicado o cuatriplicado, no sé el número, pero ahora tú vas a un parque y ves a una niña jugar al fútbol y es lo más normal del mundo. Y antes se metían contigo o los padres no dejaban a alguna chica porque no estaba bien visto, y ahora lo más normal es ver niñas jugando al fútbol. Yo creo que ese es el triunfo más grande que se puede conseguir, que haya niños y niñas con camisetas con el nombre de jugadoras de la selección española, que sea libre de poder jugar al fútbol o ponerte a bailar, que te van a tratar igual, que no te van a no dejar jugar porque eres una niña. Yo creo que eso es lo bonito y al final es el éxito de todo esto. 

¿Ve a la selección capaz de repetir éxito en 2027 en Brasil, en otro Mundial? 

Sí, ¿por qué no? Yo creo que al final estamos en una dinámica muy buena, las jugadoras que hay son muy buenas, las jugadoras que vienen por debajo son muy buenas. Entonces yo creo que, si se sigue trabajando igual, obviamente es muy difícil ganar dos Mundiales, o varios campeonatos, seguidos a este nivel porque hay selecciones que están muy cerca. Pero de hacer un gran papel, de llegar muy lejos y de estar ahí compitiendo con las mejores, yo creo que sí. España es una de las favoritas al Mundial de 2027 y yo creo que si siguen en esta dinámica podemos seguir soñando y pueden seguir trayendo títulos al país y dando alegría.