Centro de datos del Sporting-Benfica
El derbi comenzó con 15 minutos de retraso, después de que un accidente obligara al Benfica a cambiar su ruta para llegar a Alvalade. Tiempo suficiente para terminar de ver el Manchester City - Arsenal, con Gyökeres saliendo desde el banquillo cerca del final. El sueco sería recordado por los aficionados del Sporting minutos después de empezar el partido, en este duelo decisivo para la clasificación donde cada detalle cuenta y un penalti puede marcar la diferencia en los objetivos de cada equipo.

11 metros de distancia
La obligación de ganar por parte de ambos equipos hizo que los dos salieran con mucha intensidad. Ivanovic, la sorpresa en el once del Benfica en lugar de Pavlidis, lo demostró presionando a Inácio y Diomande, pero el Sporting, en su primer ataque, dio un aviso mucho más claro. Geny, que ya tiene historia en el Derbi Eterno, vio cómo Trubin desviaba su disparo al larguero de forma poco ortodoxa, evitando el 1-0 con mucha fortuna.
Si el portero ucraniano parecía inseguro en los primeros minutos, lo contrario ocurrió con Rui Silva, que evitó el gol de Otamendi tras un córner, pero la suerte de ambos guardametas cambió instantes después.
El Sporting asumió el control en los primeros minutos, con Geny desequilibrando por la izquierda y Trincão apareciendo por el centro. En una de esas combinaciones, tras una acción de Hjulmand, Trincão cayó en el área tras una falta de Aursnes y João Pinheiro recurrió al VAR para señalar penalti. Suárez (19') tuvo la oportunidad de adelantar al Sporting desde los 11 metros, pero Trubin, que instantes antes había salido en falso en un córner, aprovechó el disparo previsible del colombiano para empezar a convertirse en héroe tras un inicio dubitativo.
Esa jugada marcó casi toda la historia de la primera parte, ya que Schjelderup (27') hizo lo que el máximo goleador de la Liga no pudo y transformó un penalti por mano de Morita en la respuesta del Benfica a la ocasión de los leones.
Mou manda sin balón
Tras esa media hora de oportunidades y algunas protestas en ambos banquillos, aunque con buenas decisiones de João Pinheiro, los siguientes 15 minutos fueron diferentes. El árbitro, que hasta entonces había dejado jugar, empezó a señalar faltas con más frecuencia, el ritmo del partido bajó y el Sporting no mostró capacidad para romper la organización defensiva del Benfica, que se plantó en un 4-4-2 con Barreiro ayudando a Ivanovic en la presión y Aursnes controlando el centro del campo.
Pote, de nuevo sin inspiración, no logró llevar a los leones al área de Trubin y la forma en la que el Benfica bloqueó la banda de Geny, sin el apoyo de Eduardo Quaresma por la derecha, anuló uno de los planes de Rui Borges. Maxi y Trincão intentaron encontrar soluciones combinando, pero la primera parte quedó marcada por dos momentos: los penaltis en cada área y la estrategia sin balón del equipo de José Mourinho, para la que Rui Borges y sus jugadores tendrían que encontrar respuesta en 45 minutos, bajo el riesgo de ver escaparse el título antes de tiempo y poner en peligro el segundo puesto.

Un banquillo de lujo deja al Benfica soñando con los millones de la Champions
La suerte de los leones pudo haber cambiado en los primeros minutos de la segunda parte, pero el poste volvió a ser enemigo del equipo local. Pedro Gonçalves (50'), con un disparo colocado, superó a Trubin pero estrelló el balón en el poste derecho de la portería del Benfica.
Por parte de los encarnados, el mérito estuvo en la forma en que el equipo de José Mourinho respondió a cada ocasión con otra igual de peligrosa, con Schjelderup asumiendo ese papel en la segunda mitad con dos remates peligrosos, uno de ellos detenido por una gran intervención de Rui Silva (52').
Rui Borges buscó agitar el ataque, dando más calidad con la entrada de Debast y profundidad con Vagiannidis, pero, como ocurrió en la eliminatoria ante el Arsenal, la falta de opciones ofensivas se hizo evidente y limitó a un equipo cada vez más desgastado, que el Benfica anulaba con facilidad. Hasta que el Sporting hizo algo diferente: un raro centro de Debast encontró a Morita (72') en el área pequeña y el internacional japonés se estrenó como goleador en la Liga en el momento justo, con un cabezazo que obligó a Mourinho a reaccionar al 1-1.
Cuando el Special One miró al banquillo, la diferencia en las armas ofensivas fue evidente: Pavlidis, Rafa y Lukébakio entraron al campo y el belga se fabricó solo la jugada del 1-2, pero Leandro Barreiro (82'), al estilo de Bryan Ruiz, remató por encima con la portería vacía.
Tras esa acción, el Sporting amenazó la remontada en dos ocasiones, con un disparo de Bragança y luego con un gol anulado a Rafael Nel en el 90+1' por fuera de juego. Pero fue el Benfica el que acabó celebrando, aunque el autor del gol no lo festejó. Rafa (90+3') marcó el 1-2 tras asistencia de Barreiro, un gol que será celebrado en el estadio do Dragão si el Oporto vence al Tondela, y que mantiene viva la lucha por el segundo puesto hasta el final.

Jugador del partido Flashscore: Aursnes (Benfica)
