El joven mediocampista no pudo completar la práctica en el predio de Ezeiza y debió ser asistido por los médicos del plantel. Tras realizarse los estudios correspondientes, se confirmó la gravedad de la lesión.
Cómo fue la lesión de Aranda
El futbolista se lesionó durante un rondo en el inicio del entrenamiento, mientras el plantel realizaba los trabajos de entrada en calor. Según las primeras informaciones, su pierna quedó trabada y cayó al suelo con fuertes muestras de dolor.
Los estudios posteriores determinaron que se trata de una fractura del peroné derecho, una lesión que requerirá intervención quirúrgica.

La recuperación dependerá de la evolución del jugador y de su rehabilitación, pero se estima que podría demandarle entre tres y seis meses de inactividad. En el mejor de los escenarios, Aranda podría volver a estar disponible para la pretemporada de Boca en enero de 2027.
Una baja sensible para Arruabarrena
La lesión representa un duro golpe para Rodolfo Arruabarrena, que pierde a una de las alternativas importantes de su equipo de cara al Torneo Clausura y la Copa Sudamericana.
T. Aranda había irrumpido en Primera durante este año y se había consolidado como una de las apariciones jóvenes más interesantes de Boca. Su talento y capacidad para aportar desequilibrio lo habían convertido en una pieza cada vez más utilizada.
Ahora, el cuerpo técnico deberá rearmar el mediocampo y encontrar una alternativa para cubrir su ausencia durante los próximos meses.
Boca Juniors, además, atraviesa un momento de exigencia en el calendario, por lo que la baja del juvenil llega en un momento especialmente inoportuno.
La prioridad para el futbolista será ahora atravesar la cirugía y comenzar una recuperación que, si todo marcha según lo previsto, podría permitirle regresar a las canchas a comienzos de 2027.
