El plan que ilusiona a Newell’s: cómo se gesta el proyecto para que Messi juegue en 2027

Messi sigue siendo el sueño de Newell's
Messi sigue siendo el sueño de Newell'sCHANDAN KHANNA / AFP

El nombre de Lionel Messi (38) trasciende cualquier contexto. Cada mención genera impacto global y, en Rosario, despierta una ilusión que nunca se apagó. En Newell’s Old Boys, el sueño de verlo vestir la rojinegra de manera profesional vuelve a tomar forma. No como un simple deseo romántico, sino como un proyecto que ya comenzó a caminar.

Mientras el presente de Messi sigue ligado al Inter Miami, en el Parque Independencia se trabaja en silencio para intentar lo que sería el cierre perfecto de una carrera irrepetible: jugar en el club donde se formó antes de partir rumbo a Barcelona.

Un anhelo histórico que vuelve a escena

Messi dio sus primeros pasos en el fútbol en el Club Abanderado Grandoli y luego se formó en las divisiones infantiles de Newell’s hasta los 13 años. La historia de su salida rumbo a Europa es conocida: el club no pudo afrontar el tratamiento hormonal y el Barcelona abrió la puerta a una leyenda.

Desde entonces, el vínculo emocional nunca se rompió. El propio Leo manifestó en distintas oportunidades su deseo de jugar en el fútbol argentino con la camiseta leprosa, aunque con el paso del tiempo esas declaraciones parecieron diluirse entre compromisos, mudanzas y contextos complejos.

La llegada al Inter Miami, tras su paso por el PSG, parecía haber puesto un punto final. Sin embargo, en Rosario creen que mientras Messi siga en actividad, la oportunidad existe.

El 'operativo Messi 2027' ya está en marcha

La novedad es que desde la actual comisión directiva de Newell’s reconocen que el proyecto dejó de ser una expresión de deseo. El presidente, Ignacio Boero, incluso antes de asumir, había exteriorizado públicamente su intención de ir a buscar a Messi.

En los últimos meses, esa idea comenzó a tomar forma con reuniones concretas. Según pudo saberse, ya hubo contactos con Jorge Messi, en encuentros en los que participaron dirigentes del club y representantes del Gobierno de la Provincia de Santa Fe. El objetivo planteado fue claro: evaluar la posibilidad de que Lionel juegue un semestre en Newell’s durante 2027.

Las sensaciones tras esas charlas fueron positivas. No hubo promesas ni definiciones, pero sí un clima receptivo que habilitó a seguir avanzando.

Infraestructura, seguridad y respaldo político

El plan no se limita a lo deportivo. Provincia y club trabajan de manera conjunta en un proyecto integral que incluye seguridad, logística e infraestructura, con el objetivo de garantizarle a Messi un entorno acorde.

En Newell’s toman como referencia el operativo que permitió el regreso de Ángel Di María al fútbol rosarino, aunque entienden que el impacto de Messi es incomparable. Por eso, además del club y la provincia, la AFA y hasta la Nación tendrían un rol clave si el proyecto avanza.

El mensaje interno es claro: Rosario y Newell’s deben estar preparados antes de sentarse a negociar seriamente.

Realismo y contexto: el otro lado del sueño

Más allá de la ilusión, en el Parque Independencia no pierden de vista la realidad. El club arrastra una deuda superior a los 35 millones de dólares y viene de temporadas complejas, incluso peleando por no descender.

La actual conducción heredó una institución golpeada, con urgencias deportivas y financieras. El foco inmediato está puesto en estabilizar al equipo, ordenar las cuentas y recuperar competitividad. Pensar en Messi hoy parece lejano, pero justamente por eso el horizonte elegido es 2027.

¿Qué tan real es la chance?

En Newell’s son cautos: nadie promete nada. La decisión final será exclusivamente de Lionel Messi. Pero también entienden que, por primera vez en mucho tiempo, el club está haciendo su parte para que el sueño no dependa solo de la nostalgia.

Si las condiciones se alinean —futbolísticas, familiares, de seguridad y de contexto país—, la posibilidad existe. Lejana, compleja, pero real.

Mientras tanto, Rosario espera. Y Newell’s trabaja para que, si llega el momento, el final de la historia sea en casa.