Vini hizo su debut con la selección en septiembre del ya lejano 2019. Por entonces, la gran estrella de la Canarinha era Neymar. Y así lo demuestran los números. Porque a pesar de que el díscolo ídolo del Santos lleve sin ser convocado con la pentacampeona desde finales de 2023, aún sigue siendo el líder indiscutible en aportación ofensiva.
En ese período desde que el 7 del Madrid hizo su debut hasta estos días, según los datos de BeSoccer Pro, Ney domina la tabla de goleadores, con 18 tantos, y de asistentes, con 17 pases. Y todo en 30 partidos. Lejos en este ránking queda Vini, con ocho goles y seis asistencias en 46 apariciones. Entre ambos cracks, en cuanto a contribución en esas dos facetas del ataque, se encuentran Raphinha (11 goles y ocho asistencias), Lucas Paquetá (11 y siete) y Richarlison (14 y dos).

Un mundo entre el Neymar 'original' y Vinícius
Lo peor le viene a Vinícius cuando se comparan los 46 duelos internacionales que lleva con Brasil con los primeros 46 de Neymar. El ex del Barça firmó en ese tiempo 27 dianas y 18 pases decisivos que sus compañeros aprovecharon para enviar el balón al fondo de las mallas, una gran diferencia con los citados ocho y seis.
Acotando las fechas y entrando de lleno en este ciclo de Mundial, que se abrió allá por el 1 de enero de 2023, Vinícius está por detrás de Rodrygo como máximo goleador, seis por ocho, e igualado con Raphinha, que anotó los suyos en cinco choques menos. Tampoco lidera la clasificación de asistencias, habiendo dado cuatro por las cinco de Paquetá. Aunque para ser justos, al menos, sumando esos dos valores, sí que es el futbolista con mayor regularidad y mejor contribución ofensiva de la selección brasileña en los tres últimos años. Pero por poco. Y se le exige mucho más por su rol estelar.

Mejor en el Real Madrid
Unos datos que contrastan con los que está firmando en el Real Madrid. Comparando, por ejemplo, su aportación en el último año, Vini es más productivo y está más acertado de blanco que de verde amarelo. Regatea más y mejor, dispara más a portería (aunque con menor efectividad), fuerza más faltas de los rivales, da más asistencias y pases clave y, en definitiva, gana más duelos con su club que con su selección.
Y en esta temporada, lleva ya 17 goles y 12 asistencias con su equipo por los tres y dos que lleva con su país.

Si Brasil quiere ganar el Mundial, necesitará de todas sus estrellas. Y, por supuesto, mucho más del carioca de lo que ha aportado hasta ahora en sus casi siete años como internacional.
