Marcar la diferencia en el último tercio del campo es, probablemente, una de las tareas más complejas del deporte rey. Ya sea generando una ocasión clara para un compañero o encontrando la portería rival, los jugadores de ataque suelen ser evaluados por su eficacia en esta zona decisiva. Por eso, un gol o una asistencia no solo tienen un valor estadístico, sino que también generan una enorme sensación de alegría, satisfacción y, en muchos casos, alivio.
Cuanto mayor es el nivel de la competición, más difícil resulta superar la defensa contraria. Por ello, firmar una participación directa en un gol durante una fase final de la Copa del Mundo puede convertirse en uno de los momentos más importantes de la carrera de cualquier futbolista. Sin embargo, hay jugadores que cuentan con la calidad técnica, la fortaleza mental y el instinto ofensivo necesarios para repetir esta hazaña una y otra vez.
Entender los datos
Dado que los goles siempre se han considerado una vara de medir fiable para evaluar la calidad de un atacante, los registros goleadores son casi tan antiguos como el propio fútbol. Por eso, saber cuántos tantos ha marcado un jugador en un gran torneo o en una temporada concreta de liga suele ser relativamente sencillo.
Sin embargo, cuando hablamos de asistencias, la situación cambia por completo. Aunque el gol sigue siendo la estadística reina, hoy en día se valora mucho más que en el pasado la capacidad creativa de los futbolistas, especialmente de quienes actúan como mediapuntas, extremos o incluso delanteros centro en su concepción más moderna. De hecho, en muchas competiciones los datos de asistencias ni siquiera empezaron a recopilarse de forma sistemática hasta principios del siglo XXI.
Además, por la propia naturaleza de la acción que intentan medir, las asistencias están rodeadas de cierta subjetividad. No existe un criterio universalmente aceptado sobre qué debe considerarse exactamente una asistencia, ya que siempre habrá debate sobre si un centro, un pase o cualquier otra intervención ha derivado directamente en gol. Por ejemplo, si un jugador entrega el balón a un compañero y este supera a cinco rivales antes de marcar por la escuadra, ¿debe contabilizarse como asistencia? También está el debate de los penaltis provocados: ¿hay que conceder asistencia al futbolista que forzó la falta si otro transforma la pena máxima?
En definitiva, aunque los registros de asistencias ofrecen una referencia válida sobre la creatividad de un jugador, conviene tener en cuenta que las cifras pueden variar en función de la fuente y de los criterios utilizados para recopilarlas.
Goles y asistencias en la Copa Mundial
Con las cifras ya contextualizadas, podemos adentrarnos en el análisis. A continuación, repasamos a los jugadores que han acumulado más goles y asistencias en la historia de los Mundiales.
Más goles
1. Miroslav Klose (Alemania): 16 goles/24 partidos
2. Ronaldo (Brasil): 15 goles/19 partidos
3. Gerd Müller (Alemania): 14 goles/13 partidos
4. Just Fontaine (Francia): 13 goles/6 partidos
5. Lionel Messi (Argentina)*: 13 goles/26 partidos
Mayor número de asistencias
1. Lionel Messi (Argentina)*: 8 asistencias/26 partidos
2. Diego Maradona (Argentina): 8 asistencias/21 partidos
3. Pierre Littbarski (Alemania Occidental): 7 asistencias/18 partidos
4. Grzegorz Lato (Polonia): 7 asistencias/20 partidos
5. Varios jugadores en 6 asistencias: Francesco Totti (Italia): 11 partidos, David Beckham (Inglaterra): 13 partidos, Pelé
(Brasil): 14 partidos, Thomas Häßler (Alemania): 14 partidos, Thomas Müller (Alemania): 14 partidos
*También ostenta el récord de asistencias en la historia de los Mundiales.
Goleadores letales
Echemos un vistazo a los máximos goleadores de la Copa Mundial.
Miroslav Klose (16 goles)
Miroslav Klose, máximo goleador de la historia de los Mundiales, fue un rematador instintivo que disfrutó con su papel de principal talismán de Alemania.
Klose marcó la pauta de sus extraordinarias hazañas goleadoras muy pronto, al anotar una tripleta contra Arabia Saudíen su debut mundialista en 2002. El atacante de origen polaco también marcó en sus dos siguientes partidos, ayudando a Die Mannschaft a obtener cuatro puntos en los choques de la fase de grupos contra Irlanda y Camerún. Esos cinco goles, todos ellos de cabeza, le valieron la bota de plata, mientras que su compañero Oliver Kahn fue elegido mejor jugador del torneo.
Tras comenzar la campaña de 2006 con un par de dobletes contra Costa Rica y Ecuador, Klose anotó de cabeza el importantísimo gol del empate en el tenso encuentro de cuartos de final contra Argentina. Aunque Alemania pasaría a la siguiente ronda tras imponerse a los sudamericanos en una angustiosa tanda de penales, no tendría un final de cuento de hadas en su propio país, ya que Italia, a la postre campeona, se deshizo de los anfitriones en Dortmund. Sin embargo, recibir el codiciado galardón de la bota de oro habría sido sin duda un pequeño consuelo para Klose.
El ex delantero del Bayern de Múnich marcó otros cuatro goles en Sudáfrica, a pesar de perderse por sanción el triunfo de su equipo en la fase de grupos contra Ghana. Como broche de oro a su mágica carrera mundialista, Klose ayudó a propulsar a Alemania hasta la final de 2014, después de ver puerta en dos ocasiones en los primeros compases del torneo, antes de alzar en alto el famoso Trofeo Jules Rimet en el célebre estadio de Maracaná.
Ronaldo (15 goles)
Considerado por muchos como uno de los mejores jugadores de ataque de todos los tiempos, Ronaldo podía iluminar cualquier partido con su velocidad eléctrica, su habilidad sublime y su capacidad de regate dinámico.
Tras ver desde la barrera cómo Brasil conquistaba su cuarta Copa Mundial en California, Ronaldo participó activamente en los esfuerzos de su país en la siguiente edición de la competición internacional más prestigiosa de la FIFA.
Después de abrir el marcador en una cómoda victoria sobre Marruecos en el Estadio de la Beaujoire, el delantero de pies centelleantes anotó un doblete en la goleada por 4-1 de Brasil sobre su compatriota Chile en octavos de final. Ronaldo marcó el primer gol de la semifinal, pero pronto se encontró con la poco envidiable tarea de lanzar el primer penal de la tanda posterior, tras el empate de cabeza de Patrick Kluivert. El ex jugador del Interde Milán se encargó de transformar la pena máxima, asegurando el pase de la Seleção a su segunda final consecutiva.
La campaña más prolífica de Ronaldo en la Copa Mundial se produjo cuatro años después de aquella primera aparición en Francia, cuando marcó la friolera de ocho goles en Asia oriental. Marcó en todos menos uno de sus siete partidos, lo que permitió a Rivaldo y Ronaldinho compartir parte del protagonismo en la victoria sobre Inglaterra en cuartos de final.
En 2006, Brasil sólo alcanzó los cuartos de final, pero Ronaldo tuvo tiempo de dejar una huella imborrable en Alemania. Antes de despedirse por todo lo alto de la Copa Mundial, marcó tres goles en el Westfalenstadion del Borussia Dortmund contra Japón y Ghana.
Gerd Müller (14 goles)
El fallecido Gerd Müller sólo participó en dos Copas Mundiales, pero el artillero alemán aprovechó su oportunidad tanto en 1970 como en 1974.
Müller, tercer máximo goleador en la historia del torneo, no tardó en dejar su huella: firmó la impresionante cifra de diez goles en sus cinco primeros partidos mundialistas. En su debut ante Marruecos, el delantero anotó de cabeza en el último minuto, y posteriormente encadenó tres tantos en los dos encuentros restantes de Alemania en la fase de grupos.
También marcó el gol decisivo en el vibrante duelo de cuartos de final frente a Inglaterra, su eterno rival, antes de lograr un doblete en la caótica prórroga disputada en el Estadio Azteca. Aunque Italia se llevó aquella inolvidable semifinal, Müller terminó el torneo como máximo goleador indiscutido.
Cuatro años después, aunque no estuvo tan acertado de cara a puerta, el cuatro veces campeón de la Bundesliga volvió a ser determinante en el camino de su selección. Tras marcar tres goles en las dos primeras fases, anotó el tanto decisivo en la final, en la que Alemania se proclamó campeona del mundo en casa.
Just Fontaine (13 goles)
Es poco probable que alguien pueda repetir la increíble gesta goleadora de Just Fontaine en la Copa Mundial de 1958, ya que su milagroso registro sigue resistiendo el paso del tiempo. El venerado francés marcó la friolera de 13 goles en los seis partidos que disputó en Suecia, con una media de más de dos tantos por encuentro.
Un triplete en su estreno en la Copa Mundial fue una clara señal de lo que estaba por venir, y el artillero nacido en Marrakech amplió su cuenta goleadora contra Yugoslavia y Escocia en sus dos siguientes compromisos. El segundo doblete de Fontaine en la competición ayudó a Francia a deshacerse de Irlanda del Norte en cuartos de final, pero su tempranero gol, que batió al legendario guardameta brasileño Gilmar, resultó inútil en el intento de su país por acceder a la primera final de la historia de la Copa Mundial.
Sin embargo, el bicampeón de la Copa de Francia dejó para el final su actuación más brillante, con cuatro goles en Gotemburgo, en el triunfo de los Bleus sobre Alemania, vigente campeona del mundo.
Lionel Messi (13 goles)
Lionel Messi, para muchos el mejor jugador que ha pisado un terreno de juego, ha reescrito los libros de récords en prácticamente todas las competiciones que ha disputado.
Apenas ocho días después de cumplir 19 años, el canterano de La Masía marcó en su debut en una Copa del Mundo, en la contundente victoria de Argentina ante Serbia y Montenegro. Aquel tanto en Gelsenkirchen acabaría siendo, sorprendentemente, el único que firmó en el Mundial de 2006. Sin embargo, su sequía goleadora cuatro años después, en Sudáfrica, sí resultó un auténtico shock para quienes habían seguido de cerca su progresión.
Sin embargo, Messi no tardó en resarcirse. El pequeño atacante comenzó el Mundial de Brasil 2014 marcando el gol de la victoria en los duelos contra Bosnia e Irán, antes de anotar un doblete en el emocionante choque a cinco goles contra Nigeria, que ayudó a la Albiceleste a asegurarse el primer puesto del Grupo B. No pudo aumentar su cuenta en las rondas eliminatorias, pero sí se mantuvo firme en la tanda de penales de semifinales, en la que batió al guardameta holandés Jasper Cillessen.
Messi sólo marcó un gol en Rusia, donde Argentina cayó eliminada en octavos de final, pero esta decepción quedó pronto olvidada tras su histórica gesta en Qatar. La Pulga, consciente de que el ansiado triunfo en el Mundial lo inmortalizaría para siempre ante los ojos del público argentino, se puso manos a la obra como un poseso.
Messi, que ya había anotado cinco goles en el camino hacia la cita mundialista, marcó dos tantos en Lusail para mantener a raya a un implacable Kylian Mbappé, antes de anotar el primer penal de Argentina en la tanda de penales.
Principales artífices de la creación
Aunque los goleadores suelen acaparar los titulares, también es fundamental reconocer a quienes aportan de forma constante esa chispa creativa que marca la diferencia. Sin la visión y la inteligencia de estos futbolistas, la mayoría de los equipos tendría serias dificultades para generar ocasiones de gol.
Dada la escasa fiabilidad de algunos datos históricos —por las razones ya expuestas— y el elevado número de jugadores que suman seis asistencias en la Copa del Mundo, resulta más pertinente centrar el foco exclusivamente en los dos legendarios argentinos que encabezan nuestra lista.
Diego Maradona (8 asistencias)
Diego Armando Maradona era capaz de descerrajar hasta las defensas más herméticas con suma facilidad. El pequeño mediapunta demostró este raro talento en numerosas ocasiones en la Copa Mundial, lo que le permitió tener un gran impacto creativo en sus cuatro apariciones en el torneo.
En su primera participación en un Mundial, en 1982, Maradona no dio ni una sola asistencia, pero fue una pieza clave en el ataque argentino. Además de anotar dos goles en la contundente victoria sobre Hungría, generó numerosas ocasiones de gol, aunque sus compañeros de equipo, por desgracia, no encontraron el camino del gol en España.
Sin embargo, en México, cuatro años más tarde, Maradona dio cinco pases de gol para que su equipo se proclamara campeón del mundo. El astro del Nápoles, autor de los tres goles en la temprana victoria por 3-1 de Argentina sobre Corea del Sur, completó la fase de grupos con otra asistencia contra Bulgaria.
Después de su infame "Mano de Dios" y su fascinante gol en solitario en el choque de cuartos de final contra Inglaterra, Maradona realizó otra contribución decisiva en la cita mundialista. Con sólo una fracción de segundo para pensar, "El Diego" envió de volea un inteligente pase hacia Jorge Burruchaga, quien batió a Harald Schumacher y desató el delirio en el Estadio Azteca.
En Italia 90', aunque su influencia había ido disminuyendo, el carismático astro dio dos asistencias antes de que Alemania se vengase de su derrota en Ciudad de México y derrotase a Argentina en la final. Si bien es cierto que en 1994 Maradona protagonizó una de sus más desagradables anécdotas, no lo es menos que en Massachusetts, cuando Argentina derrotó a Nigeria, dio su octava y última asistencia en un Mundial.
Lionel Messi (8 asistencias)
Conocido tanto por su inmenso talento creativo como por su regularidad en el gol, Messi complementa su excepcional cifra de goles en la Copa Mundial con un número muy saludable de asistencias.
A los cuatro minutos de salir como suplente en la segunda parte de aquel partido inaugural contra Serbia y Montenegro, Messi se la puso en bandeja a Hernán Crespo para que rematara a bocajarro. La segunda asistencia de lo que pronto se convertiría en una gloriosa carrera en la Copa Mundial llegó cuatro años más tarde, cuando el ex delantero del Barcelona asistió a Carlos Tévez en el primer gol durante los primeros compases de la convincente victoria en octavos de final contra México en Johannesburgo.
En el mismo escenario, cuatro años más tarde, Messi cedió desinteresadamente a Ángel Di María la oportunidad de convertirse en héroe, una invitación que el ex extremo del Real Madrid estuvo dispuesto a aceptar. Después añadió otras dos asistencias a su botín en otra eliminatoria de octavos de final en 2018, pero no pudo evitar que Argentina sucumbiera ante Francia, a la postre vencedora, en una contienda trepidante en el Ak Bars Arena.
Después de marcar un gol y dar una asistencia en los duelos de Argentina contra México en la fase de grupos del Mundial 2022, Messi emuló esta hazaña en dos ocasiones en la fase eliminatoria. Después de asistir a Nahuel Molina en el primer gol de los cuartos de final, el ocho veces Balón de Oro combinó fuerzas con su compañero de ataque Julián Álvarez para dar a los hombres de Lionel Scaloni una ventaja inalcanzable sobre Croacia.
Goles y asistencias del Mundial: Preguntas frecuentes
1. ¿Quién ha marcado más goles en la historia de los Mundiales?
Miroslav Klose. El retirado delantero alemán registró 16 goles en 24 participaciones en la Copa Mundial.
2. 2. ¿Quién ha marcado más goles en un solo Mundial?
Ningún jugador ha marcado más goles en un Mundial que Just Fontaine, autor de 13 tantos en Suecia 1958.
3. ¿Quién ha dado más asistencias en la historia de los Mundiales?
Lionel Messi y Diego Armando Maradona. Los dos argentinos han dado ocho pases de gol en sus respectivas participaciones mundialistas.
4. ¿Qué jugador en activo tiene más posibilidades de batir el récord goleador de Miroslav Klose?
Aunque hay varios candidatos que podrían superar el impresionante registro goleador de Klose, Lionel Messi y Kylian Mbappé tienen bastantes posibilidades de conseguirlo en verano.
5. ¿Cuántos goles ha marcado Cristiano Ronaldo en la Copa Mundial?
Cristiano Ronaldo ha marcado ocho goles en 22 partidos en la Copa Mundial. Si Portugal hubiera llegado a las últimas fases del torneo en un mayor número de ocasiones, es probable que el delantero del Al-Nassr hubiera visto puerta en más ocasiones.
