Cristiano Ronaldo: “Es muy sencillo trabajar con él, porque tiene estándares muy altos y grandes expectativas sobre cómo se debe trabajar y comprometerse con el juego. Es un ejemplo de lo que significa representar a Portugal. Se ha adaptado tras 21 años en la selección. Es un goleador, un futbolista fundamental para nosotros y ese es el jugador que ahora resulta clave para mí. Como seleccionador nacional, tener a un jugador que ha marcado 25 goles en 30 partidos... No está jugando por lo que hizo antes, sino por lo que aporta ahora”.
¿Hasta cuándo seguirá Ronaldo?: “Tenemos todas las estadísticas y, si analizamos los datos, no hay señales de un bajón físico. Sus números demuestran que todavía puede seguir compitiendo. Creo que es una cuestión de motivación y de elegir el momento adecuado. Es un futbolista muy autocrítico. Cuando sienta que ya no puede ayudar más al equipo, tomará la decisión de parar”.
La presión con Portugal: “Es una presión positiva. Hemos llegado a Portugal, un país con tradición en la formación de futbolistas; de hecho, ahora celebramos el Balón de Oro de Eusébio en 1965. Están Luís Figo, João Vieira Pinto, Rui Costa... Han ganado todo menos el Mundial. Contamos con futbolistas con un compromiso increíble, una mezcla de cuatro generaciones. Tenemos al capitán (Ronaldo) con 41 años y al jugador más joven, que nació el año en que Cristiano debutó con la selección. Estamos ilusionados, el primer paso era la clasificación y lo hemos conseguido. Ahora toca preparar el torneo, porque estoy convencido de que el campeón no llega hecho al torneo, sino que se forja durante la competición”.
La generación de oro de Bélgica: “Tuvimos que convivir con esa etiqueta. No era que los jugadores no estuvieran acostumbrados a la presión, porque todos competían en vestuarios exigentes, desde Eden Hazard hasta Kevin De Bruyne. Logramos centrarnos en ser lo mejor posible para convertirnos en la generación de oro y creo que la campaña en el Mundial 2018 fue muy bonita. Ganamos seis de siete partidos, solo caímos en la semifinal ante Francia y por un margen muy ajustado. Fue en ese momento cuando nos convertimos en la generación de oro, hubo un cambio en el vestuario y estuvimos cuatro años en lo más alto del ranking. Ha sido muy interesante reunir a todos con el objetivo de hacer historia en el fútbol belga”.
