Fue Xabi Alonso el que, en su fugaz paso por el banquillo blanco, intentó adaptar –y convencer– al Halcón para que jugase allí. Con la zancada, potencia y pulmones de un mediofondista, consideraba el tolosarra que podía correr la banda arriba y abajo como el mejor lateral del mundo. La cosa no salió bien, no por bajo nivel, sino porque Valverde dejó claro que no quería jugar ahí.
Con la llegada de Mourinho, el fichaje de Dumfries y la mayor adaptación de Alexander-Arnold, el charrúa no pensaba para nada en tener que regresar a ese rol. Pero lo hizo en la segunda parte ante el Villarreal en lo que el técnico dijo que "verle de lateral es algo muy específico", dando a entender que había sido una decisión desesperada para colocar un once lo más ofensivo posible.

Pero le gustó. Y ante el Sevilla salió Valverde de titular como lateral diestro. Y le volvió a gustar, así que también apareció en el mismo puesto ante el RB Leipzig. Y es más que posible que, aunque "le haga daño" por tener que dejar en el banquillo a los dos especialistas naturales de la plantilla, vuelva a insistir en el Clásico con él para frenar a Raphinha o a Adeyemi o Gordon.
Ante los alemanes, el capitán del Real Madrid fue quien más intervenciones hizo con 116, el segundo que dio más pases (93), el que más en el último tercio (31) –más que Bellingham o Güler, por ejemplo–, puso dos centros al área –uno fue el germen del gol de Bernardo Silva–. Y en defensa, aunque al principio sufrió algo con Nusa, ganó las cuatro entradas que realizó y fue quien más despejes (cinco) realizó desde la zaga. Por no hablar del balón que rebañó a Rómulo cuando éste ya se disponía a fusilar a Courtois.
La decisión complica el presente y futuro del inglés y del neerlandés. Ninguno ha terminado de convencer. Trent dio muestras en su primer año de una endeblez defensiva que no compensa su aportación en ataque. Y Dumfries tampoco ha dado la seguridad que se esperaba cuando se le fue a buscar al Inter de Milán este verano.

Ya hay rumores de un posible regreso de Alexander-Arnold a Inglaterra. Demasiado pronto para escuchar lo mismo del holandés. Pero de seguir así, con Valverde de lateral y liberando un puesto en el centro del campo para poder colocar ahí a un centrocampista más creativo, su futuro no pinta precisamente de blanco para ninguno de los dos.

