Estaba siendo una travesía por el desierto para Rodrygo Goes en el Real Madrid. Hasta el punto de empezar a mirar un nuevo futuro. Sin embargo, en las últimas semanas no para de encontrarse por el camino tréboles de cuatro hojas. Desde que regresó a la titularidad ante el Manchester City, su suerte es distinta. Y al menos ante el Betis, se plantea un escenario para que siga siendo así.
Y todo con un denominador común: la ausencia de Mbappé. Lo que es un fastidio enorme para Xabi Alonso y el madridismo supone otra espita de esperanza para el brasileño. El francés se rompió un dedo ante el Celta y ello brindó a Rodrygo un hueco en el 11 contra los de Guardiola. Hubo derrota, pero el gol del brasileño le valió para quitarse una losa importante de sequía anotadora.
También para fijar un punto de inflexión. Desde entonces, repitió titularidad contra el Alavés, al que hizo el gol del triunfo, y el contra el Sevilla, en el que asistió a Bellingham para que abriera la lata. Incluso Xabi Alonso no dudó en recurrir a él en los minutos finales de Talavera ante la amenaza de un susto.
El técnico tolosarra, que lo tenía casi marginado, le ha entregado las llaves al brasileño. Está por ver si ante el Betis optará por ubicar a Gonzalo como nueve para que Rodrygo continúe en la derecha, donde ha llegado su mejor rendimiento.
Y en el caso de que finalmente Mbappé tampoco llegue a la Supercopa, como se teme, el internacional brasileño no solo podrá extender su continuidad en el equipo, sino que también pasará test de nivel (como mínimo, ante el Atlético de Madrid) para terminar de reivindicarse y recuperar el estatus que había perdido en los últimos meses.
