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Jimmy Domínguez, 30 maratones consecutivos para romper el silencio contra el suicidio

Jimmy Domínguez
Jimmy DomínguezColección personal de Jimmy Domínguez

Jaime, ‘Jimmy,’ Domínguez es bombero del Ayuntamiento de Madrid y ha lanzado un reto salvaje para llamar la atención sobre el suicidio. Bajo el lema “Romper el Silencio”, recorrió 50 maratones, uno por día en la Comunidad de Madrid, entre el 12 de abril y el 1 de junio.

El desafío que afronta ahora es mayúsculo: 30 maratones consecutivos entre el 1 y el 30 de agosto, a lo largo de toda España, con un recorrido que empezó en Málaga y que terminará en Santiago de Compostela.

Para este propósito, la Fundación de Directivos Hoteleros (FdDH), con sede en Madrid y ámbito nacional, está acompañando el proyecto Romper el Silencio durante todo su recorrido, articulando apoyo en diferentes ámbitos como alojamiento, contacto con cuerpos de seguridad y emergencias en los municipios, instituciones y administraciones públicas, obtención de financiación y clubes deportivos y fisioterapeutas.

En una entrevista exclusiva con Flashscore, Jimmy Domínguez explica las razones de esta ruta. “He perdido a dos primos, a un tío y mi mujer a una amiga íntima suya hace un año. Como bombero veo que cada vez tenemos más intervenciones por tentativa de suicidio y yo el tema deportivo es algo que llevo muy dentro, por lo que quería hacer algo para visibilizarlo”.

Cuando llegue a la capital gallega, Jimmy acumulará 80 maratones, los 50 que llevaba en la mochila y los 30 de agosto, para completar la cifra de 3.954 kilómetros, que es la que coincide con la cifra de fallecidos en 2024 por suicidio en España.

Preparación

Jimmy explica cómo se entrena para realizar esta salvajada. "Es una preparación larguísima, de lustros estamos hablando. Si no tienes una trayectoria muy dilatada en esto, es imposible, no es sostenible ni mentalmente ni físicamente, pues te romperías. Tengo la suerte de codearme con los atletas de maratón más rápidos de España y no tiene nada que ver. Ellos pueden volar, tienen una capacidad de afrontar una maratón en 30 ó 25 minutos menos de lo que lo podría hacer yo. Pero ellos no podrían soportar el nivel de entrenamiento que llevo yo, porque es lo mismo pero no parece lo mismo".

El madrileño da algunas claves. "Son años y kilómetros, poco a poco, de forma progresiva, viendo que tu cuerpo asimila, que no te lesionas, conociéndote mucho a ti mismo y sabiendo que un catarro o una torcedura te saca. Es algo absolutamente exigente para el cuerpo. La base es correr, pero la cabeza te tiene que funcionar a un nivel más alto que las piernas para afrontar retos tan extremos”.

Jimmy Domínguez
Jimmy DomínguezColección personal de Jimmy Domínguez

Divulgación

Jimmy Domínguez asegura que "da más miedo la rutina que el propio maratón". Y es que cada día corre dos maratones en uno. "Uno es el deportivo y otro es el de la comunicación, el de abrir instituciones, prensa y ayuntamientos a todos los niveles, si necesitas permiso o no".

Y explica que no todo consiste en correr y en hacer una maratón diario. "Esto es una campaña de divulgación sobre un tema trágico en cifras, no es un reto deportivo. Hacerlo bien conlleva muchas más horas que el propio entrenamiento y que la propia maratón. Entonces, en el día a día duermo cuatro horas diarias, cuatro y media, no sé si algún día he conseguido dormir cinco. Y ya a partir de ahí, pues imagínate, correr todos los días un maratón y no tener ni siquiera ocho horas para poder dormir, ya vamos mal".

De este modo, Domínguez puntualiza. "Esto que yo hago no es bueno, no es recomendable, no sirve de ejemplo para nada. Es un sacrificio que hago de forma voluntaria junto con mi familia, que es mi mujer y mis tres hijas, que están al 200 por 100 en esto metidas. Y es algo que nosotros decidimos hacer desde mi casa, que yo sé que me expongo y que en ningún caso defenderé como saludable, porque no lo es".

Rutina

Jimmy explica que han tenido varias etapas consecutivas de levantarse a las 4:10 de la mañana, sin desayunar porque a esas horas los hoteles no ofrecen desayuno, saliendo a las 4:50 para empezar a correr a las 6:00, o en alguna ocasión a las 5:00. Y el motivo del madrugón no es el calor: "Necesitamos ese acogimiento institucional, por lo que tenemos que llegar en horas lógicas. La primera exigencia es que tienes que cumplir un timing. No corres libre, ya que tienes que terminar a una hora y eso no es fácil cuando no conoces las ciudades y te pueden pasar cosas".

Jaime Domínguez empieza a las 6:00 a correr, a las 12:00 ó 12:30 realiza el acto institucional, y luego está el acto final con los bomberos: "Da igual en qué comunidad autónoma o en qué país estés, das al botón rojo y salen, hay una hermandad brutal".

Jimmy Domínguez llegando a meta
Jimmy Domínguez llegando a metaColección personal de Jimmy Domínguez

Pero, por otro lado, trabaja con la logística de la ruta durante un horario indeterminado. "Son horas de intentar conseguir un hotel que te acoge, un sitio en el que te den de comer. Eso es a diario porque, lógicamente, un proyecto así es inviable sostenerlo con la economía de mi sueldo y el de mi mujer. Esto sale de nuestro bolsillo, nos gastamos mucho dinero, que no nos sobra, pero intentamos que sea lo menos posible. O sea, es algo que asumimos. Sabemos que es así, pero intentas todo el día buscar ayudas por todos los rincones. Y oye, aquí nos podéis dar de dormir, aquí nos dais de comer, aquí nos dan de cenar. Bueno, pues eso genera muchísimo trabajo, mucho estrés. Y la etapa termina. Si te digo que termina a las 12 o las 13:00 del mediodía, entre unas cosas y otras, luego hay que irse a  otra ciudad, te vas a correr o quedarte ahí, depende unos días, si viajas o no, y al final el check-in, otra vez las mochilas, otra vez si tienes ropa limpia, la lavandería...".

Objetivos logrados

Pese a que el reto aún no ha terminado, Jimmy Domínguez ha conseguido ya algunos objetivos, como visibilizar un poco más el problema. "He conseguido romper la inercia de que es un estigma, la frase de que el suicidio es tabú. Cuesta mucho llegar a las instituciones, pero a las que ha llegado y se han enterado han estado. Y los medios de comunicación digitales, televisiones territoriales y nacionales todos se posicionan conmigo, me dan voz por allá por donde paso. No hay un tabú, porque si lo hubiera no se posicionarían conmigo".

Y explica. "Nos hemos acostumbrado a hablar de un infarto, de una angina, de un cáncer, de mil cosas que nos pueden pasar a todos porque forma parte de nuestro camino, de nuestros familiares. De un accidente de tráfico, una caída de una rama. Sin embargo, este tema no lo naturalizamos. Pero existe, porque hay miles de personas afectadas permanentemente, de las cuáles hay un número que acaban perdiendo la vida por ello. Yo creo que el silencio no ha funcionado. El problema hay que abordarlo, hay que buscar ayuda y estas situaciones hay que afrontarlas. Lo que se está consiguiendo, aunque queda mucho camino por hacer, es romper esa inercia. Se está viendo muchísima conversación y las redes sociales son un termómetro perfecto para ello".

Lesión en la etapa de Laredo

Jimmy prosigue su camino hacia Santiago, no sin incidentes. En la etapa de Laredo, en el maratón 68, en un día que esperaba que fuese de transición realizó un gesto extraño que terminó lastrándole. "Se ha inflamado un tendón, el tendón ha oprimido un nervio que baja por la pierna y al terminar la etapa no podía tenerme en pie, por lo que he acabado en una silla de ruedas". Por suerte, no hay rotura de ningún tipo aunque sí que hay un nervio comprimido.

La etapa siguiente, la de Santander, la han realizado su mujer y sus hijas, que son parte del proyecto a todos los niveles. Jimmy confía en una recuperación temprana para poder seguir corriendo maratones lo antes posible.