Brillan Jannik Sinner, y Carlos Alcaraz, que ya han demostrado que puede ganar la mayoría de los Grand Slams. Pero, ¿aparecerá un tercer jugador que se acerque a ellos, como ocurrió en la época de Federer, Nadal y Djokovic? Puede que sí. Jódar cumplirá 20 años a mediados de septiembre. Sin embargo, ya está llamando a las puertas del TOP 10 y durante la temporada 2026 ha batido varios récords históricos.
Créelo: ni siquiera John McEnroe o Andy Roddick fueron tan buenos a la hora dar el salto a la élite. Si dejamos de lado las competiciones por equipos, Jódar ocupa el primer puesto histórico entre los adolescentes en sus primeros 50 partidos en el circuito ATP. Su balance es de 35-13 y aún puede mejorarlo en los próximos dos encuentros.
A sólo tres triunfos del récord de Becker
Otro dato muy impresionante de Jódar seguro que inspira. Actualmente está a sólo tres victorias del récord de Boris Becker, que lleva 41 años vigente. En 1985, Becker sorprendió al mundo con su ascenso meteórico a la élite. Gracias al joven alemán, desde hace más de cuatro décadas el menor tiempo entre entrar en el Top 100 y alcanzar el Top 10 es de 210 días. Pero Jódar puede batir ese registro muy pronto. Si gana el torneo de Montréal, establecerá un nuevo récord: solo 140 días…
¿Y si no lo consigue? Podría sumar más puntos en Cincinnati o en el US Open. En definitiva, ese récord está muy cerca. Por cierto, su impecable actuación en Canadá, donde ya ha eliminado, entre otros, a Lorenzo Musetti y Jiří Lehečka, es otro logro único. Hasta ahora, solo dos tenistas antes que él lograron alcanzar tres cuartos de final consecutivos en torneos Masters siendo adolescentes: Nadal y Alcaraz. Una vez más, queda claro que Jódar sigue sus pasos.
Y todo esto sin haber necesitado buscar ayuda fuera de su familia. En su box de entrenadores se sienta su padre, quien le introdujo en el tenis. "De verdad valoro mucho que viaje conmigo cada semana. Significa mucho para mí. Empezó a enseñarme tenis cuando tenía cuatro años y, desde pequeño, me recordaba cada día que jugara solo por diversión. Ese era el objetivo principal. Le estoy muy agradecido, sobre todo por esa filosofía", contó Jódar la semana pasada en el torneo de Washington, donde llegó hasta la final.
