El domingo, en el MetLife Stadium, el alumno se medirá a su maestro por el título más prestigioso del fútbol mundial. Por un lado, Lionel Scaloni, que se proclamó campeón del mundo en 2022 con la Argentina. Por el otro, Luis de la Fuente, que venció a la Inglaterra en la final de la Euro 2024 con la España, y sobre todo, quien en 2017 daba clase a un Scaloni recién retirado de los terrenos de juego, sentado en primera fila de un aula en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
"Además de haberlo tenido como profesor durante mi formación como entrenador, con Luis tenía una relación especial porque, sinceramente, aprecio mucho su cercanía y su forma de ser. El destino ha querido que hoy nos reencontremos en la final", confesó el argentino tras la semifinal ante Inglaterra, sin ocultar nunca ese vínculo de filiación que le une a De la Fuente.
Montse Tomé, ex seleccionadora de la selección femenina de España, formó parte de esa misma promoción en los banquillos de la federación española y fue testigo del nacimiento de esa relación profesor-alumno desde dentro. Cuenta que llegó a ese curso gracias a una beca destinada a fomentar que las mujeres obtuvieran el título de entrenadora: "Había que cumplir ciertos requisitos: haber sido futbolista profesional durante ocho años y haber sido internacional al menos cuatro veces. No todo el mundo los cumplía." Fue Ginés Meléndez, entonces director de la Escuela Nacional de Entrenadores y exseleccionador de Tomé en algunos partidos, quien la llamó personalmente para animarla a inscribirse, asegurándole que ese curso sería importante para ella.
Recuerda un ritmo de trabajo muy parecido al escolar, de lunes a viernes de 9 a 19 horas en la Ciudad del Fútbol. "La parte teórica era realmente como el colegio, con un horario muy estricto", relata. Como ella no es de Madrid y Scaloni vivía en Mallorca, los alumnos que venían de fuera se alojaban allí durante todo el bloque teórico de cada nivel, antes de regresar a casa los fines de semana. Cada nivel se completaba después con prácticas, que los alumnos elegían individualmente para aplicar lo aprendido en Las Rozas. Scaloni allí completó su UEFA A y luego el UEFA Pro, tras haber obtenido ya el UEFA B en Italia. Luis de la Fuente, que por entonces ni imaginaba que llegaría a ser seleccionador de España, impartía táctica y sistemas de juego, con Scaloni entre sus alumnos más aplicados.
Un maestro que no lo parecía
La paradoja de esta relación es que el maestro de 2017 no tenía entonces el perfil de un futuro seleccionador ante los ojos del gran público: De la Fuente aún alternaba su puesto en las categorías inferiores de la selección española con sus horas de clase en Las Rozas, lejos de los focos que años después ocuparía la Roja. Lo que más llamaba la atención de sus alumnos, empezando por Montse Tomé, era su personalidad. "Son dos personas muy fáciles de tratar", confirma ella, que convivió con ambos durante esa formación. "Luis es alguien excepcional, es difícil no quererle, porque su forma de ser te invita a llevarte bien con él. Y Scaloni es igual. Creo que los dos comparten ese amor por el fútbol que los conecta." Una relación que Montse Tomé describe como natural, casi evidente, entre un profesor carismático y un alumno con muchas ganas de aprender.
Esa cercanía no se limitaba a las aulas. "Tuve mucha suerte de compartir tiempo con ellos, porque tenían una experiencia al más alto nivel de la que aprendí muchísimo", añade. El grupo, formado por exfutbolistas de élite como Leo Franco, Javier Saviola, Fernando Redondo o Andoni Iraola, hoy en el Liverpool, solía alargar las jornadas mucho más allá del horario oficial: partidos improvisados entre alumnos, sesiones deportivas conjuntas, cenas interminables. "Quizá de esas conversaciones es de donde más aprendí. Guardo un recuerdo precioso de esa formación", dice, llegando a calificar la escuela de entrenadores de la Federación Española como la mejor del mundo.
Cuando el alumno supera al maestro
Nueve años después, los papeles parecen casi invertidos. Scaloni, el alumno aplicado de Las Rozas, ha sido campeón del mundo en 2022 y ha ganado la Copa América (2021 y 2024) en dos ocasiones, mientras que su antiguo profesor ha conquistado la Nations League en 2023 y la Eurocopa de Alemania 2024.
De la Fuente nunca ha ocultado su admiración por la trayectoria de su exalumno, hasta el punto de inspirarse en él: "Comparto muchas de sus ideas. En lo futbolístico, soy un gran admirador suyo, y en lo personal, le conozco y sé que es una persona formidable. Me alegra mucho que las cosas le estén yendo así." Incluso reconoce una filiación estilística entre ambos equipos, todo un giro para quien fue el profesor: "Scaloni presenta unos números excepcionales desde que llegó al frente de la selección."
Este cambio, Scaloni lo debe en parte a una conversación con su antiguo maestro. Contó que, tras el título argentino en Catar en 2022, tuvo un intercambio muy especial con De la Fuente, que entonces seguía al frente de las categorías inferiores de España: "Recuerdo que en Catar, después de un foro de entrenadores, tuvimos una charla estupenda los dos. Hablamos de cosas que, creo, le sirvieron y no lo digo con arrogancia, sino en el buen sentido. Y las ha puesto en práctica en su selección de una manera brillante." El profesor, esta vez, aprendía de su antiguo alumno convertido en campeón del mundo. "La identidad que se ve en él y en su selección es la que todos vemos, o la que también vemos en la nuestra. Así que estamos muy contentos. Es más que merecido", añade Scaloni.
Dos trayectorias gemelas, el mismo escepticismo
A pesar de este cambio de roles en el campo, ambos han vivido un recorrido sorprendentemente paralelo fuera del dúo profesor-alumno: los dos tuvieron que lidiar con las mismas dudas al llegar a un banquillo de selección. Scaloni llegó como interino a la cabeza de la albiceleste en 2018, sin experiencia previa como primer entrenador en clubes, y recibió incluso una pulla de Diego Maradona: "Un gran tipo pero no puede ni dirigir el tráfico."
De la Fuente, durante mucho tiempo desconocido para el gran público, también tuvo que demostrar su valía tras su nombramiento en 2022. Scaloni reconoce sin problemas ese reflejo entre sus inicios: "Es un entrenador fantástico porque es humilde, trabaja en la sombra y no busca los focos. Cuando cogió el equipo, muchos dudaban de él porque venía de las categorías inferiores. Pero ha demostrado que el conocimiento del fútbol español y la gestión humana valen más que todas las teorías del mundo. Me veo muy reflejado en su trayectoria." Montse Tomé, por su parte, observa lo mismo desde fuera: "A veces falta paciencia en el fútbol, pero los dos han demostrado que tienen la capacidad y el talento para hacer bien las cosas."
Mundial 2026
La Copa del Mundo de 2026 ha llegado a su momento culmen con la gran final entre España y Argentina. Se jugará el 19 de julio en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, a partir de las 21 horas CET. El duelo entre la campeona de Europa y la defensora del centro mundial.
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El maestro, orgulloso de su alumno
De cara a la final, De la Fuente ha asumido sin rodeos ese vínculo, reivindicando casi el papel de mentor: "Me hace mucha ilusión que nuestro rival sea Argentina. Creo que es un partido que va a entrar en la historia del fútbol. Además del vínculo que tengo con Scaloni, tenemos una relación muy buena, sentimos mucho cariño y admiración mutua." Sobre todo, destaca lo que Scaloni se ha convertido como gestor de grupos, la materia que él enseñaba en Las Rozas: "Lo que más admiro de Lionel es su normalidad. Ha ganado el Mundial y la Copa América, pero cuando hablas con él, es el mismo hombre que al principio. Ha sabido construir un grupo donde el ego queda en segundo plano. Para todos los entrenadores, la gestión humana de Scaloni es una lección."
Scaloni, por su parte, nunca ha roto ese vínculo de cercanía, casi filial, con su antiguo profesor: "Luis es alguien muy accesible. A veces nos mandamos mensajes solo para saber cómo estamos, sin hablar de táctica. En este mundo, encontrar a alguien tan transparente y sincero es raro." Preguntado en un foro de la UEFA sobre el contenido de sus conversaciones, De la Fuente habló de un tema más íntimo que la táctica, el que une a dos seleccionadores más que a dos antiguos compañeros: "Hablamos de la soledad del entrenador. La gente solo ve los 90 minutos del partido, pero Lionel y yo sabemos lo que es tomar decisiones que afectan a todo un país. Poder compartir eso con un amigo que vive la misma presión al otro lado del mundo es un alivio."
Para Montse Tomé, que trabajó siete años junto a De la Fuente en la Federación Española tras esa formación común, lo que profesor y alumno han acabado compartiendo va mucho más allá de la táctica aprendida en Las Rozas: "Luis y Scaloni, cada uno a su manera, son grandes gestores. Y sobre todo, son buenas personas. Les apasiona lo que hacen, y eso lo facilita todo: convencer a un grupo, lograr que te sigan." Ella lo ve como fruto de un mismo coraje, el de haber tomado decisiones según sus convicciones en vez de ceder a presiones externas.
En aquel momento, nadie imaginaba un desenlace así entre profesor y alumno. "Una final de Mundial, no, sinceramente, no lo pensaba, sonríe Montse Tomé. Pero sí veía que Luis, que entonces dirigía la selección sub-21, tenía lo necesario para llegar a la cima. Era muy trabajador, y se notaba que le apasionaba, que podía ver partidos sin parar." El domingo, uno de los dos levantará el trofeo. Pero sea cual sea el resultado, Montse Tomé guarda el mismo cariño para sus dos antiguos compañeros de promoción: "Siempre les deseo lo mejor."
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