Centro de datos del Fonseca-Djokovic
"Ni yo mismo me creía que podía ganarle. Sobre todo ahí cuando iba dos sets abajo. Era duro jugar contra él con este calor, me estaba destruyendo", contó el 30º del mundo, en su rueda de prensa posterior al partido, donde se impuso en casi cinco horas y en cinco sets, por 4-6, 4-6, 6-3, 7-5 y 7-5.
"Simplemente, supe mantenerme. Me mantuve concentrado punto a punto, sin pensar en que tenía que ganar tres sets más. Solo pensaba: 'quédate, quédate'. Me di cuenta de que él estaba un poco más cansado y eso me dio un poco más de esperanza", explicó el joven tenista ante los medios.
Fonseca tiene a Djokovic como uno de sus ídolos y para él era ya un sueño poder enfrentarse a él, como venía afirmando en los últimos días.

"Ha sido un partido increíble. Para mí, simplemente compartir la pista con él ya era una experiencia increíble. Al final del partido me felicitó en portugués. No me acuerdo bien de las palabras exactas, pero dijo algo así como 'Parabéns'. Me dijo algo así como 'Sigue así y buena suerte'. Para mí ha sido un placer estar en la pista con él", señaló.
Un cuadro muy abierto
Con las eliminaciones de Novak y del número uno mundial, Jannik Sinner, que cayó el jueves en segunda ronda ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo, el cuadro masculino de Roland Garros ha quedado muy abierto, en una edición en la que además no participa el campeón de las dos ediciones anteriores, el español Carlos Alcaraz, debido a una lesión.
"Con Jannik y Djokovic fuera hay más posibilidades para los chicos que llevan más tiempo en el circuito, como Sascha (Alexander Zverev), Casper (Ruud) o quien sea. Yo solo me concentro partido a partido. Para mí ya fue un gran logro poder jugar por primera vez unos octavos de final. Solo voy a disfrutar el momento", prometió.
Ruud será precisamente el rival de Fonseca en octavos, después de que el noruego, 16º del mundo, también ganara una batalla de cinco sets al estadounidense Paul (21º), por 4-6, 6-7/4/7), 6-4, 7-6/7-4 y 7-5.
Joao también quiso agradecer el apoyo y los ánimos recibidos por parte de los aficionados, especialmente los de su país.
"La atmósfera en la pista era genial, el apoyo de los brasileños también. Las sensaciones eran una locura. Yo simplemente estaba disfrutando. En cada punto importante, para él o para mí, el público se volvía loco. Fue una sensación increíble. Seguro que su apoyo significó mucho para mí para seguir creyendo y seguir luchando. El quinto set fue crucial, porque fue todo corazón para mí, y para él también, creo", sonrió.
