Sinner derrotó a Alcaraz el domingo en la final del Masters 1000 de Montecarlo arrebatándole el número uno del ranking mundial.
Alcaraz puede recuperar ese puesto si se impone esta semana en Barcelona, donde fue subcampeón el año pasado.
"Creo que la batalla que estamos teniendo por el número uno Jannik y yo es muy bonita, y creo que probablemente sea una motivación extra", dijo en rueda de prensa.
"La verdad es que Jannik y yo tenemos una muy buena relación. Obviamente no es personal, personal, no vamos a cenar, no vamos a comer juntos, pero yo creo que la relación que tenemos fuera de pista es muy buena", añadió.
Alcaraz afirmó que el italiano le impulsa a ser mejor jugador, aunque no le echará de menos esta semana en el torneo de Barcelona.
"Es uno de los jugadores que me hace ser mejor, me hace darme cuenta de mis debilidades, me hace darme cuenta en que tengo que poner el foco en cada entrenamiento y en cada partido", señaló el ganador de siete Grand Slam.
"Yo mismo intento superarme cada día y por eso es muy bonito tenerlo a él como punto de referencia y que vaya consiguiendo todo lo que está consiguiendo", dijo Alcaraz, de 22 años.
Alcaraz dijo que le alegraba ver a Sinner dar "pasos de gigante" en tierra batida y que están muy igualados en todas las superficies. "Cuando nos enfrentamos él y yo no hay un favorito, da igual si jugamos en hierba, en rápida o en tierra", aseguró Alcaraz.
El español ha ganado el Trofeo Conde de Godó en dos ocasiones, en 2022 y 2023, y se medirá el martes al finlandés Otto Virtanen en 1/16 de final.
