Alemania golpea primero: Perú, con la misión de una remontada muy complicada

Alemania venció a Perú el viernes
Alemania venció a Perú el viernesRolf Vennenbernd / AFP

Una Alemania implacable dejó a Perú 0-2 y al borde de la eliminación en Düsseldorf, obligado ahora a una remontada que roza lo imposible.

En Düsseldorf, la Copa Davis volvió a comportarse como un territorio donde las certezas se escriben rápido y las dudas se quedan a vivir un día más. Alemania tomó ventaja de 2-0 sobre Perú al final de la primera jornada de los Qualifiers 2026, una cifra que no sorprende por jerarquías, pero sí por la manera en que se construyó: con frialdad, orden y una eficacia que dejó al equipo de Luis Horna mirando de reojo el abismo. Para revertir la eliminatoria, los peruanos deberán ganar los tres duelos restantes, un reto que roza lo épico más que lo probable.

El arranque del día dejó claro que el Castello de Düsseldorf no sería indulgente. Gonzalo Bueno (217°), debutante en estos escenarios de presión sostenida, jugó un partido digno, valiente, pero insuficiente. Se plantó sin complejos ante Yannick Hanfmann (93° ATP), un jugador acostumbrado a imponer ritmos y a dictar partidos desde el servicio. Aun así, el peruano encontró momentos para discutirle los puntos largos y obligarlo a retroceder. Pero eso no bastó: 6-4 y 6-4 en una hora y 29 minutos, un marcador que, más que reflejar distancia técnica, expuso un detalle lapidario: Hanfmann erró poco y eligió siempre el golpe adecuado en los momentos en que Bueno insinuaba rebeldía.

Con la serie 1-0, la responsabilidad cayó en Juan Pablo Varillas (284°), el referente natural del equipo. Enfrente estaba Jan-Lennard Struff (84°), una figura que, en el universo alemán, representa jerarquía, experiencia y un tenis que se hace más grande cuando la pelota pesa. Varillas inició con dudas, quizá demasiado consciente del contexto, y Struff lo aprovechó para marcar territorio desde el primer juego. Aunque el peruano logró recomponerse y hallar patrones que lo hicieron competir de igual a igual por tramos largos del primer set, la balanza nunca dejó de inclinarse hacia el local. 6-4 y 6-2 en una hora y 14 minutos, un resultado que amplió la herida y que llevó a Alemania a un solo punto de sellar la clasificación.

El tercer episodio llegará este sábado 7 de febrero, cuando se dispute el dobles a las 7:00 a.m. (hora peruana). La dupla alemana, Kevin Krawietz y Tim Pütz, número 12 del mundo, parte como favorita indiscutible ante los peruanos Arklon Huertas del Pino e Ignacio Buse, quienes deberán jugar sin margen de error si quieren mantener viva la serie. Si Alemania se impone, la llave quedará definida y solo se disputará el cuarto partido para cumplir con el programa. Si Perú sorprende, la historia promete un dramatismo inesperado.

La lectura de Horna: calma frente al marcador adverso

Pese al 0-2, el mensaje de la delegación peruana fue más sereno que resignado. "Hoy nos vamos tranquilos", dijo Luis Horna al final de la jornada, un análisis que sonó más a convicción que a consuelo. Para el capitán, el equipo entregó todo lo que podía entregar en la superficie y las condiciones que Alemania eligió con precisión casi quirúrgica.

"Se dio un poco lo que en los papeles podía pasar", admitió Horna al explicar cómo el bote bajo y la textura de la cancha favorecieron el tenis directo de Hanfmann y Struff. No es que la pista fuera rápida: es que la pelota, al morir tan abajo, convertía cada golpe alemán en una amenaza difícil de neutralizar. El plan peruano era claro -buscar alturas, levantar la bola, incomodar, quebrar la comodidad alemana-, pero ejecutarlo en Düsseldorf fue casi una hazaña técnica.

Sobre el duelo de Bueno, Horna fue directo: "Hubo una pequeña chance en el segundo set, pero Hanfmann jugó un partido impecable. Sacó altísimo, arriesgó poco y nos ganó con un plan muy sólido". La lectura se repitió en el caso Varillas, aunque con matices. "A Juan Pablo le costó empezar, pero desde la mitad del primer set hasta bien entrado el segundo jugó en un nivel altísimo. Cuando Struff subió la intensidad, el partido se puso cuesta arriba", explicó.

La serie continúa este sábado. Alemania ya escucha el eco de la clasificación. Perú, en cambio, necesita escribir una página que nadie imagina, pero que la Davis -esa competición tan amiga de las sorpresas- no se cansa de ofrecer.